Otro camino

Castrismo un estalinismo 'legitimado'

A Lupita Cruz Zúñiga, una de las
condenadas y olvidadas de la Tierra

La visita de Obama a Cuba ha despertado los peores impulsos autoritarios del castrismo. No quieren ver, ni escuchar. Lejos de buscar el porqué de la debacle del socialismo en Cuba, siguen recitando la cantinela de un credo obsoleto.

Tanto los integrantes del aparato cubano, como sus órganos repitieron que Obama era un "cínico, impulsor de la subversión y los ataques a la dignidad de Cuba", todo esto mientras Raúl Castro lo recibía con los honores de jefe de Estado en el palacio de gobierno; lo acompañaba patéticamente en la conferencia de prensa, donde negó la existencia de presos políticos, mientras afuera detenían a Damas de Blanco; lo escuchó con el rostro desfigurado en su Mensaje trasmitido directamente y escuchado por millones, cruel paradoja el jefe del imperialismo pudo dirigirse sin censura a los cubanos, mientras éstos no tienen derecho a opinar; también estuvo en el partido de beisbol y lo acompañó a la escalerilla del avión cuando partió.

Los fanáticos castristas lanzan diatribas contra Obama, como si hubiese llegado a la Isla al frente de un ejército de marines y no como invitado del gobierno revolucionario del hermano menor de la dinastía Castro.

Lejos de examinar qué ocurrió, además de la Caída del Muro y la desaparición del socialismo realmente existente, para que un presidente de Estados Unidos fuese aplaudido 24 veces durante su discurso en el Teatro Alicia Alonso repleto de invitados del gobierno, mismos que a la salida le lanzaron diatribas y juraron lealtad a la revolución. No extrañe que éstos mismos se conviertan en millonarios tras la consumación de los cambios de instauración plena del capitalismo promovidos por el castrismo.

Un gatopardismo muy especial: todo cambiará, menos el control del poder de los Castro y sus sucesores.

Con medidas cada vez más instaladas en la economía de mercado, defendida por Obama sin tapujos, solo queda la retórica socialista y antiimperialista; el castrismo continúa siendo hegemónico. En México: perredistas de todas las tribus, morenistas, nacionalistas, cardenistas, intelectuales progres y destacados peñistas, son castristas.

El castrismo es un estalinismo legitimado.

joelortegajuarez@gmail.com