Otro camino

Cosas veredes

La renuncia de Elizondo puede lograr el triunfo de El Bronco en Nuevo León. Como se quiera ver, o como simple pleito de familia o como una ventana de cambio. Elizondo fue gobernador por el PAN y su papá por el PRI.

El Bronco es un ex priista. Igual que Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, en 1994 y en 2000. Lo mismo que AMLO en 2006 y en 2012. No se diga decenas de ex priistas en el resto de gubernaturas del país, unos contendiendo por el PAN, como el ya mencionado Elizondo, otros por el PRD, como el nefasto Aguirre en Guerrero, o de jóvenes priistas como Graco Ramírez en Morelos o hasta los de vínculos dinásticos con el PRI como el chamaco Velasco en Chiapas y, antes que él, Pablo Salazar y Sabines. Más los que me faltan, sin excluir, por supuesto al ex presidente del PRI y del PRD Porfirio Muñoz Ledo.

En el caso actual de la contienda en Nuevo León, es como un pleito de la cuadra. No de cualquiera, sino una de las más poderosas del país. Si no me equivoco, todos son del municipio más rico del país.

Esta posible victoria de El Bronco es lo menos aburrido de esta campaña. De lo más insólito. Si gana El Bronco, sería posible que en las presidenciales ganara un “independiente” o por lo menos hubiese un pleito real con El Peje.

En este caso no se trataría de una disputa por la nación ni mucho menos una lucha de clases.

Sería algo así como una disyuntiva: conservadurismo estatista nacionalista  (representado por El Peje) contra una coalición liberal.

Todo esto nada más y nada menos que en el siglo XXI.

Muy lejos del asalto al cielo del 68 planetario e incluso del mexicano de los seis puntos del pliego petitorio.

¿Qué hacer?

No está fácil para muchos como yo. Lo políticamente correcto sería votar por El Peje. ¿Sería realmente lo más avanzado?

El programa de Morena se reduce a luchar contra la corrupción y a defender el estatismo nacionalista de los años 40 del cardenismo. Lo anterior le interesa muy poco a la mayoría de la población, o por lo menos a los jóvenes.

La coalición liberal lleva, según muchos, 30 años gobernando. Sus resultados no son alentadores.

Espero que surja una opción movimientista y nos  ubique en el siglo XXI. No es imposible.

 

joelortegajuarez@gmail.com