Otro camino

Candidaturas “independientes”, ¿un presagio?

Hasta ayer, antes del asesinato del candidato a alcalde por Morena Enrique Hernández, quien recientemente participó en un mitin con María de la Luz Núñez, candidata a gobernadora de Michoacán también por Morena, la “campaña” era una obscena competencia de trapacerías. Este crimen es un grave atentado a la vida política nacional. No puede quedar impune. Mi plena solidaridad para María de la Luz Núñez, sus familiares, amigos y compañeros.

Lo “novedoso” de la campaña son las “candidaturas independientes”. Tanto que han provocado la iracunda condena de Felipe Calderón y la de muchos otros  integrantes de la partidocracia.

Las “candidaturas independientes” tienen más candados y cadenas de las que usó Houdini, por lo que se explica que casi todos sean en realidad tránsfugas de los partidos, sobre todo del PRI. Hay que recordar que durante décadas, casi un siglo, la única vía para “hacer política” era pertenecer al PRI con credencial o sin ella; eso era lo de menos. Obviamente solo los priistas, como los “comunistas” del PCUS o los de los partidos comunistas en el resto del llamado “socialismo realmente existente”, tenían expertise para gobernar. Para muestra baste un botón: Putin. 

Tras la derrota del PRI en el año 2000, ocurrió un fenómeno aparentemente chusco; René Avilés dice que el PRI se transmutó en varios partidos, baste ver la nómina de los dirigentes del PRD, Morena, PT, como se llame el de Dante ahora y todos los demás para comprobarlo. Bueno hasta el caso del Juanito Ebrard y su “propietario” Cervera lo confirman.

Aunque El Bronco es un compendio de marrullerías priistas, sí llegara a ganar la gubernatura de Nuevo León, se convertiría en el fenómeno de las elecciones de 2015 y en la verdadera antesala de la elección de 2018.

Todas las trampas, candados, requerimientos para el financiamiento y demás están diseñados para garantizar el monopolio de los integrantes de la partidocracia, incluso si se postulan como “candidatos independientes”.

No hay que descartar que aparezca alguno, como Jorge Castañeda, que le ponga sabor al caldo. Porque  salvo AMLO todos los demás son una “caballada muy flaca”.

 

joelortegajuarez@gmail.com