Empatía Popular

Los verdaderos dueños de las banquetas

La Sexta Avenida opera en todo su esplendor, renovada hasta en las jardineras, una obra federal que fue construida en tiempo casi relámpago, y con un costo millonario, pero se ve sucia.

No crea que es porque no la limpian, no, la suciedad a la que me refiero es la que no se quita de la noche a la mañana, es la de la falta de respeto de quienes bloquean las banquetas de esta nueva vía con sus autos y no dejan transitar a peatones, peor para los discapacitados.

Es temprana hora y una persona lleva en silla de ruedas a su madre sobre la acera de la nueva Sexta Avenida, a la altura de la Divisoria aún del lado de Altamira, pero cuál es su sorpresa que al querer caminar frente a una empresa embotelladora de lácteos, no puede porque la banqueta tiene por lo menos seis vehículos bloqueándola.

Hay otros autos más sobre la avenida a bordo de la banqueta. La única forma de pasar es bajar a la avenida exponiendo la vida, ya que los autos que circulan usan esta ruta a alta velocidad.

Adelante en una carnicería, ya en el lado de Tampico, hay un oficial de Tránsito dialogando con los trabajadores del local. La persona llega con su madre y le cuestiona.

“Sé que no es su jurisdicción pero ¿Cómo le puedo hacer para quejarme de esos carros que están sobre la banqueta?”, le señala al oficial en dirección a la empresa.

El agente vial responde: “le recomiendo que hable al 066, ahí expone su queja y pida que manden tránsitos de Altamira para que hagan el exhorto y retiren los autos”.

El ciudadano toma su teléfono celular y marca.

“Atención 066 en qué puedo ayudarle”, contestan mientras el joven señala lo que ocurre ahí en la Divisoria, le piden datos precisos de la ubicación y prometieron mandar agentes viales al lugar, además le dijeron que si había reincidencia marcara de nuevo para una queja más elaborada, con lo que eso significara.

Y así con el mismo peligro el muchacho con su madre en silla de ruedas regresaron a su hogar, sin usar la banqueta en ese tramo de la empresa.

Éste es solo un pequeño ejemplo que ocurre en casi todas las banquetas de la zona conurbada.

Los conductores se pasan por el “arco del triunfo” lo que dice la Ley de Tránsito y Transporte en el Capítulo V Artículo 26, que “los vehículos estacionados en lugares prohibidos o que obstaculicen el libre tránsito, se retirarán por las autoridades competentes, trasladándolos a lotes oficiales”. La multa llega hasta los diez salarios mínimos sin poder ser condonada o reducida, aunque algunos vivos buscan firmas de funcionarios para que se les perdonen.

¿Se está aplicando la ley? Porque no parece ya que los vehículos siguen invadiendo las banquetas. Más empatía por favor.…?