Empatía Popular

Los tránsitos y su sed de “chescos”


Debo reconocer que a veces es muy entretenido ver videos en las redes sociales donde exhiben a algún funcionario de gobierno, agente de Tránsito, empresas, o incluso personas cometiendo faltas a la ley o moral.

Por otro lado se encienden las alarmas de que sea la misma ciudadanía quien tenga que evidenciar, con sus propios medios, una situación incorrecta, donde existe una autoridad pasiva que no tiene control de su propia gente.

El caso más reciente es el de un agente de Tránsito en Altamira, que a como diera lugar quería llevarse a su bolsa lo que fuera, aunque sea unas monedas “para el chesco”.

En el video subido a la página de Facebook llamada “Tránsitos corruptos de Tampico” muestra como un conductor estaba dispuesto a grabar al elemento vial antes de que llegara a su vehículo, para tomar registro del actuar del agente.

La infracción se dio por realizar carga y descarga supuestamente en una zona y hora no permitida, cuando el chofer argumentaba tener el permiso, el agente vial le mostró que ya había llenado la boleta pero que no se trataba de “chingarlo” sino de echarle la mano.

El conductor le responde que no tiene dinero, a lo que el agente le insiste que lo que caiga, para el chesco, “ahí para echarme un agua de perdido”, acto seguido le da unas monedas.

“Cuando pase el jefe le digo que me la firme, me salió conocido, es mi hermano o la chingada, un camarada o mayate mío, ya le digo, cualquiera que te llegue a parar nada más le das la clave 58”, termina el tránsito la conversación.

¿Esos son los tránsitos que pasaron las pruebas de confianza o cómo está la cosa? Ya no entendí de qué se trataron esas evaluaciones si hay uniformados operando de esta manera. No hay margen de error, la evidencia ahí está y una vez más la misma gente es quien tiene que mostrarle al mundo la calidad de nuestras autoridades.

Otro ejemplo es el de un conductor que grabó el momento en que una patrulla de Tránsito de Tampico enciende sus torretas para cruzar el semáforo en rojo, frente a las oficinas de la misma corporación de vialidad en la avenida Hidalgo, para dirigirse con prisa a una tienda de autoservicio cercana frente a una gasolinera.

Ya les habían hecho el exhorto, a tránsitos, policías y militares, de respetar los señalamientos viales si no hay emergencias, es decir, no abusar de su autoridad para brincarse altos, rojos, topes, bloquear calles, etc, si no existe una situación real que atender.

¿Por qué no terminan de entender que esas acciones son vistas por la gente y provocan desconfianza, incluso repulsión, hacia las corporaciones de seguridad? Así no se gana la confianza de nadie, hay que predicar con el ejemplo.