Empatía Popular

La promesa de las casas en el aire

Es una realidad la construcción vertical en Tampico, al menos en grandes dimensiones y altura, ya que este tipo de unidades habitacionales ya son más que vistas en los sectores populares de la zona conurbada, háblese de Infonavit o Arboledas.

Estas colonias están llenas de edificios de dos o tres plantas con 6 u 8 departamentos tamaño mini que la población adquiere a falta de un crédito de vivienda mayor a sus posibilidades.

Pero lo que tanto se ha anunciado, lo que ya viene, son los edificios de hasta 15 pisos, esto gracias a la aprobación del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial en Tampico, donde ya es posible levantar grandes estructuras en zonas donde antes no se podían erigir.

Ahora el centro de Tampico podrá tener estas construcciones, y de esta manera repoblar un primer y segundo cuadro casi olvidado por el crecimiento poblacional.

Todas estas nuevas oportunidades de adquirir una vivienda suenan excelentes, pero ¿cuánto nos costará poder vivir en un departamento nuevo en el primer cuadro?

Está claro que no es lo mismo adquirir una vivienda de este tipo en una zona como Lomas de Rosales, donde el departamento más barato de la gran torre de Faja de Oro llegaba a los 3 millones de pesos, y el más costoso valía hasta 5 millones de pesos.

El precio de las viviendas siempre depende de la ubicación, aunque la construcción esté deteriorada, los agentes inmobiliarios siempre van a vender la plusvalía que tiene una u otra zona de la ciudad.

El centro de Tampico es un espacio en cierto sentido elevado, en su costo claro está, pues la renta de viviendas o departamentos, en su mayoría con décadas de antigüedad, arranca desde los 2 mil hasta los 3 mil 500 pesos.

En su momento representantes empresariales y constructores reconocieron que si se construyen edificios con nuevos departamentos, o si restauran los actuales para hacerlos habitables, estaríamos hablando de viviendas con un costo inicial de 800 mil pesos o más.

Mucha gente (y me incluyo) prefiere gastar esa cantidad, conseguida con esfuerzos con un crédito, en otra vivienda más grande, en otra zona fuera del centro, pero con opción a crecimiento.

Un departamento en el cuarto piso en el centro de Tampico se quedará así para siempre, salvo uno que otro arreglo, esos miles de pesos no florecerán si en dado caso se decide vender el lugar, cuando en otra construcción con opción a crecimiento se puede revender a un precio más elevado del adquirido.

Entonces, ¿a dónde vamos a vivir?

Es la mafia del negocio inmobiliario.