Empatía Popular

Cuando el desmadre supera al orden público

Por si no fuera poco tener que soportar a los choferes de transporte público mientras manejan peor que Dominic Toretto por las calles y avenidas de la zona metropolitana, ahora los ciudadanos tuvieron que aguantarse el coraje y soportar las más de dos horas que tuvieron bloqueada la Avenida Hidalgo.

Los señores trabajadores del volante fueron a hacerle un pancho al director de Tránsito de Tampico frente a las oficinas de la Delegación, y para ello se plantaron en la principal avenida de la ciudad, afectando la actividad cotidiana de quienes trabajan y estudian.

Al nuevo titular de la dependencia de vialidad lo tacharon de intransigente y de que no los deja trabajar, pues ellos quieren hacer rampas y los agentes de Tránsito no se los permiten.

Eran cientos de choferes, en su mayoría de taxis y con rutas toleradas, los que dejaron sus vehículos en plena avenida Hidalgo, en espera de una respuesta del titular de Tránsito.

Entre rechiflas, mentadas, gritos, carcajadas y demás gestos, los señores pasaron parte de la mañana en este sector.

Luego la agrupación se alineó para caminar hasta la Plaza de Armas y plantarse frente al Palacio de Tampico, exigiendo hablar con la alcaldesa Magdalena Peraza, con quien dijeron no tener ningún problema, solo con el director de Tránsito.

En medio del relajo, un grupo de choferes se amotinaron en el segundo piso, abajo de la campana que usa la alcaldesa para dar el Grito de Independencia. Entonces uno de ellos, con ayuda de otros, es cargado para que alcanzara el badajo e hiciera sonar la campana en repetidas ocasiones.

Las burlas siguieron hasta que llegó un trabajador del municipio a tratar de despejar la zona; los sujetos se movieron y el mismo que cometió la acción con la campana, golpeó a un reportero y le arrebató su celular.

Y así, sin más, los taxistas lograron su cometido por medio del desorden, de la agresión, de los insultos, de las burlas y otras artimañas que fueron más que evidentes hasta en redes sociales.

A todo eso es lo que los usuarios del transporte público en la zona sur se tienen que enfrentar; y siempre, como lo vimos, siempre se saldrán con la suya.