Empatía Popular

La basura tampoco va con la urbanidad

De un día para otro en las banquetas de algunas zonas de Tampico, Madero y Altamira aparecieron botes negros de gran tamaño con logos del municipio en cuestión y la Semarnat, fijos a una estructura metálica que está atornillada al concreto.

Sin aviso de alguna autoridad como es costumbre, tal vez por la veda electoral, los botes fueron colocados para que la gente depositara su basura en ellos, y así tener más limpias las calles.

Pero como casi toda acción tiene una reacción, las críticas llegaron por medio de las redes sociales y opiniones en la calle, donde la gente los señalaba como inútiles, que estorban o incluso de mal gusto.

La respuesta vino en voz de Alfredo Gallegos, presidente de la Comisión de Servicios Públicos en el Cabildo de Tampico, quien dijo que en el caso de este municipio le fueron donados 30 botes para colocar en zonas de alta afluencia, pero estos “no van con la urbanidad” por el hecho de que abarcan casi la mitad de tamaño de una banqueta.

Mientras son peras o manzanas, lo que un sector de la población considera una buena medida, aunque sea provisional para no tener sucias las calles, otra parte de la sociedad los considera una mala estrategia, porque “se ven feos”.

El municipio considera que los enormes recipientes en las banquetas no van acorde con la urbanidad de la ciudad. ¿La basura que se queda en las calles, lotes baldíos, esquinas y coladeras sí va con la urbanidad?

¿Los anuncios de los comercios en plena banqueta, bocinas, lonas, productos en venta, hasta vehículos estacionados en las aceras sí van con la urbanidad?

Mientras no exista la cultura de depositar la basura en su lugar, cualquier medida, así sea un estorbo, es un aliciente para tener una ciudad limpia. Igual solo así los botes para los desechos son notados.

La doble moral siempre aparecerá en los mejores momentos, aunque no son todas las personas, pero una mayoría sí hace lo que quiere con las reglas de civilidad, opacando las acciones de los correctos.

La gente se queja de que los botes estorban para caminar por las banquetas, se amontonan y hasta bajan a la calle para pasar, exponiendo sus vidas.

Pero, ¿Cuántas personas a diario se pueden ver en el centro de Tampico cruzando las calles a media cuadra y no en esquinas? ¿Cuántas personas se avientan entre los vehículos al no respetar los semáforos peatonales?, por poner un ejemplo.

Hay males que son necesarios, de otra manera qué es lo que se tiene que colocar en las banquetas para recordarle a la población que no tire la basura en las calles, ¿un camión recolector completo? Eso sí es exagerado.