Empatía Popular

Lo bailado nadie se los quita

Para las madres de familia que asistieron al festejo por su día en la escuela primaria “20 de Noviembre” en Ciudad Madero, se ha exagerado el hecho de que unos strippers les hayan bailado y que a otras las cargaran al ritmo de la música.

Así lo ven ellas, como algo totalmente inflado y carente de importancia, señalando a los medios de comunicación como los responsables de maximizar algo que, digámoslo así, no fue para tanto.

El argumento que dan algunas de las asistentes es que no tenían conocimiento de que esos muchachos se presentarían a dar un show. Total, pues como se dice vulgarmente, “ya en caliente ni se siente”, las mamás y maestras se dejaron llevar por la situación porque más vale pedir perdón que pedir permiso.

Lo preocupante es que una vez que se preparaban a salir los bailarines exóticos, el evento siguió su curso sin que ningún catedrático detuviera el espectáculo. Vamos señores, por sentido común, una institución como una escuela no puede ser utilizada para esos fines.

Alguna maestra con ese sentido común debió interrumpir y decirles “disculpen pero no podemos presentar este acto, continúen con otro show”.

Y no es para darnos golpes de pecho.

Las madres dicen a los medios que mejor se enfoquen a otros temas de interés social. Pues este es un gran tema de interés social, donde involucra el uso de espacios educativos para otros fines que no es el de una celebración tradicional del día de las madres. No era una despedida de soltera.

Lo grave del asunto es que las escuelas siguen creando mala imagen por malas decisiones, las cuales pudieron corregirse en el momento. El bullying, adicciones e incluso delitos en los mismos planteles, ya tienen de por sí más que por los suelos la reputación de algunos planteles educativos, para ahora abonarle estos festejos a la lista negativa.

Los padres de familia no pueden ser omisos en saber qué está bien y qué está mal, no se trata de pensar como adultos, sino como personas que tratan de inculcar en los hijos el mejor camino para ser grandes en la vida.

¿Qué hubieran pensado los padres de familia si se enteran que en sus escuelas los maestros llevan bailarines exóticos para festejar a los estudiantes? Digo, si de malas decisiones hablamos, no descartemos que algo así hubiera pasado.

Estoy más que seguro que los papás pedirían la cabeza del titular de la escuela, porque es algo inaceptable que en una institución se permita esto.

Ya se acerca el día del padre y tal vez las escuelas ya están preparando los festejos, que rara vez ocurre. Me pregunto si las señoras darían permiso a los maridos de que aplaudieran a alguna bailarina que contrataran en la escuela. Lo más probable es que cambien las chapas de la puerta de la casa o los manden a dormir al sillón.

Pero lo bailado quién se lo quita.