Empatía Popular

Televisiones inútiles para todos


Un artículo de primerísima necesidad para la población ha sido entregado. Las dichosas televisiones digitales que tanto requiere la ciudadanía de la tercera edad, y otros vivos más jóvenes, ya están en sus manos.

Lo que aún no puedo entender es por qué la Sedesol permite que en el programa 65 y Más existan personas en su padrón con un estatus social elevado (tienen dinero), y que fácilmente pueden hacerse acreedores a una pantalla de una marca “aceptable”, cuando tienen el capital para comprar varias de mejor calidad y tamaño.

¿No se supone que los programas sociales van destinados a sectores vulnerables que difícilmente pueden hacerse de productos y servicios? Se supone.

Y es que durante la entrega de las televisiones se detectó la presencia de un ex funcionario del Ayuntamiento de Tampico, formado como cualquier mortal para recibir el aparato, que porque está inscrito en el padrón, no tiene pensión y cumple con los requisitos de la edad, pese a tener su domicilio en la exclusiva colonia Lomas de Rosales.

Como él muchas personas más arribaron con sus automóviles último modelo a recoger tan preciado regalo, pues a quien le dan pan que llore, no se puede desaprovechar una oportunidad así.

Ante esto el coordinador del programa 65 y Más en el estado, Javier Acebo, confirmó que toda la población mayor a los 65 años que no reciba pensión es candidata a ingresar a este programa, aunque no sea de escasos recursos, pero sí se les hace un estudio socioeconómico (que al final no entiendo para qué si como sea reciben el apoyo).

El dilema es moral, pues quien sabe que tiene los recursos para adquirir estos lujos tecnológicos, no se va a formar frente a una ventanilla del gobierno para pedir la ayuda.

El otro dilema es el que genera el mismo gobierno, al permitir que personas con alto estatus social puedan entrar a estos programas sociales, cuando existen otras que en verdad necesitan el apoyo.

También lo preocupante es que el mismo gobierno tenga toda la disposición para facilitar apoyos innecesarios, como lo son esas televisiones, en lugar de mejorar los servicios de salud, entrega de medicinas, facilidades para adquirir viviendas dignas, y más.

Hubo beneficiarios que carecen de energía eléctrica en sus hogares que recibieron los aparatos.

Como si al gobierno le urgiera tener entretenida a la población por medio de la televisión. Creo que siempre ha sido así. Total, al pueblo pan y circo.

Esperemos uno o dos meses para ver cuánto duran esos aparatos que regalaron. Ya surgieron las primeras descompuestas.

Yo también quiero una televisión, ¿dónde me formo?, Es para la abuelita del primo de un amigo.