Empatía Popular

“Quiero tres pantallas y seis refrigeradores, están baratos”

Seguramente unos cientos de personas se levantarán tarde este día porque se fueron a hacer las compras del Buen Fin a media noche, pues como una tradición impuesta y copiada del Black Friday en Estados Unidos, algunas tiendas departamentales se van de largo con las ventas toda la madrugada.

Llegó otro Buen Fin, esperado por algunos, odiado por otros, es un programa que desde que inició ha dado mucho de qué hablar y discutir.

Que si el ahorro es de verdad o no, que si días antes suben los precios para que en la fecha de los descuentos los bajen pero en realidad es su precio normal, son muchas las cuestiones que invaden a los consumidores que al final terminan comprándose algo, porque la amiga o la vecina sí van a estrenar y no se quieren quedar atrás.

Nos vemos recorriendo los pasillos de las tiendas buscando y buscando, no sabemos realmente qué pero ahí andamos, saturando el saldo de nuestras tarjetas de crédito y departamentales, y luego al otro día nos llega la cruda moral y nos preguntamos por qué carajos compramos un par de sandalias en forma de estrella que tenían el 10 por ciento de descuento.

El uso del dinero plástico es una navaja de doble filo, aunque hay quienes sí usan sabiamente estos préstamos, instituciones como la Condusef y Profeco constantemente exhortan a la gente que analice lo que va a comprar, si es que realmente lo necesita y si está en sus posibilidades de pago.

Otro consejo muy útil es comparar los precios, aunque no sé si ya lo notaron, yo sí y se los comento, la variación del dólar en estos dos últimos meses hicieron que aumentaran los precios de algunos productos, sobre todo de electrónica, cómputo y línea blanca.

Un ejemplo que le expongo, que noté y anoté (sí, cuando voy al mandado tomo nota de todos los precios de los productos que quiero comprar en un futuro), y uno de los artículos que llamó mi atención en septiembre fue una pantalla LED de 50 pulgadas HD (de una marca famosa que últimamente tuvo problemas con celulares que explotaban) a un costo de 10 mil 999 pesos.

Cuál fue mi sorpresa que hace dos días vi esa misma pantalla pero ahora a un precio de 12 mil 999 pesos. Fue el maldito dólar.

Usted sabrá cómo gastar su dinero, pero tenga cuidado, porque el 2017 se vislumbra difícil y vamos a pagar muy caro nuestros gustitos de hoy.