Empatía Popular

¿Podemos confiar en los nuevos candidatos?

Ya no pueden disimularlo ni callarlo. Los empresarios están enojados y con justa razón. Los legisladores locales los dejaron “morir solos” con sus peticiones sin eco, como la recuperación del impuesto al hospedaje, el cual servía de colchón para sus ganancias.

La expresión fue más que de desánimo, se rindieron con los políticos que los representan, se trató de un total reclamo y también un mensaje de resignación, pues ahora sus esperanzas están fijas en los que ocuparán su lugar.

Sergio Maldonado Pumarejo, ex presidente del CIEST y ahora presidente interino del Consejo Empresarial de Madero, dijo que la ciudadanía debe formar su opinión sobre sus gobernantes, con planteamientos sensatos, pese a que unas peticiones se cumplieron y otras no.

Y eso mismo se lo pregunté a la ciudadanía a manera de un breve ejercicio, sobre si los ciudadanos a estas alturas del juego conocen a sus diputados locales, y sobre todo si conocen qué gestiones realizaron.

El resultado fue que de 10 personas cuestionadas, 8 no conocían a los diputados ni sus gestiones. Un número grande.

Pero los nombres de Erasmo González, Eduardo Hernández, Olga Sosa, Ana María Herrera, Carlos González Toral e Irma Leticia Torres sí les eran familiares, solo que no los conocían más que por los medios de comunicación, unos más que otros, pero nunca tuvieron ese acercamiento que como ciudadanos esperaron.

Y así es esto, en el juego de las elecciones los baños de pueblo son esenciales. El sudor y los saludos de mano, besos y abrazos son importantes para generar esa empatía con el voto, digo, con la gente, para conocer sus problemas y tomar nota de todos y cada uno de ellos, en espera de que cuando lleguen a su curul sea más fácil hacer las gestiones y resolver los pendientes.

El asunto es que, y fue más que evidente, desde el primer día de gestión los políticos lo que buscan son los reflectores, las cámaras para generar ese posicionamiento en la memoria de los votantes, digo ciudadanos, para poder buscar más adelante otro puesto (con o sin chapulineo), y mantenerse vigente en el erario.

El tiempo se está acabando para los actuales gobiernos, ya están listos algunos nombres que van por el siguiente round. Esos nombres que los empresarios van a llamar, para ver si esta vez sus peticiones son realizadas.

Aún hay tiempo para hacer bien las cosas, así sea un sueño guajiro, aún esperamos al político empático, fuera de reflectores y salarios elevados, al político que sienta el sufrir del trabajador que no le alcanza para la despensa, al joven sin empleo, falta eso y más. Falta confianza.