Empatía Popular

Gastos, gastos y más gastos

Las   amas de casa se han vuelto unas expertas calculadoras humanas al momento de hacer las cuentas para los gastos del hogar, nada se les escapa, ya que cada semana los precios de los productos de la canasta básica cambian, pero de forma negativa para el sostén de la familia.

Es como dice la señora Martha, quien cada martes “de supermercado” acude a su tienda de autoservicio preferida a las 8 de la mañana (pues entre más temprano llegue tiene mayor oportunidad de adquirir productos en mejor estado), para llevar frutas y verduras a su mesa.

La ama de casa llega al área indicada y cuál es su sorpresa que al querer llevar el kilo de tomate se percata que el precio se elevó casi dos pesos a como estaba la semana pasada (de cuatro pesos a cinco con 90 centavos), situación que la puso en aprietos pues reorganizó su lista.

Y es que el gasto promedio para vivir toda una quincena se vuelve cada vez más costoso para una familia de economía media, no se diga para las clases bajas.

¿Usted ha hecho sus cuentas? ¿Gasta lo mismo que gastaba hace un año? ¿Qué está pasando con la economía de nuestros hogares?

Hagamos cuentas. ¿Una familia de cuatro personas cuánto gasta en promedio en una semana de vida en la zona sur de Tamaulipas?

Suponiendo que cada ritmo de vida es diferente, en el caso de que el padre deba llevar a los dos niños a la escuela a temprana hora, ahí son 18 pesos en el pasaje de ida, los niños se quedan con 20 pesos cada uno para imprevistos o alimentos, más otros 8 pesos para ir al trabajo, después el pasaje de regreso para ir por los niños 8 pesos, y 18 más para llevarlos a casa, dan en total 92 pesos. Supera un salario mínimo.

Antes ir a la tienda de la esquina era lo más económico para conseguir una breve despensa, ahora no es así. Comprar un kilo de tortillas, un kilo de azúcar, medio kilo de queso, media tapa de huevo, una bolsa de frijoles preparados (alimentos para un desayuno rápido o lonche), superan por poco los 100 pesos.

Doña Olga Reyna Grimaldo tiene 86 años de vida y ha sido testigo de cómo era la vida en el Tampico de la época dorada a la fecha. Ella cuenta que con solo cinco pesos se podía comprar casi toda una despensa; centavos de tortillas, pesos de carne, de leche, huevo, y mucho más. Tener 20 pesos en aquel tiempo era una bendición, pues alcanzaba hasta para nuevo guardarropa.

Lo cierto es que los salarios no suben y los empleos no se producen, pero el costo de la vida se encarece conforme pasan los años para la mayoría de la población. Antes ver una película en el cine era un pasatiempo familiar, ahora es un lujo que pocos se pueden dar.