Empatía Popular

Debate de risa. Gobierno de risa

Esa risa que no aguantó el moderador en el segundo debate de los candidatos a la gubernatura de Tamaulipas, luego de comentarios despectivos sobre las inclinaciones sexuales, fue el mejor resumen que pudimos tener sobre el encuentro de quienes aspiran a ser elegidos por los ciudadanos.

Así, de risa, de manera que ni el mismo conductor del debate organizado por el Ietam se pudiera aguantar y me incluyo, así como unos cuantos ciudadanos que pudieron conectarse a internet para sintonizarlos, pues al parecer la televisión abierta no fue necesaria para llegar a las masas del electorado tamaulipeco.

Me da temor pensar que con esa manera despectiva, burlona, agresiva y sin tacto, uno de esos “Ocho Magníficos” va a sentarse en la silla anhelada por quienes se inclinan por cobrar en el erario (y luego ayudar al pueblo, seamos realistas).

Creo que el debate (que más que debate fue un foro abierto para lanzar lodo y excremento) quedó a deber mucho.

Si este evento fue realizado para cumplir nada más con un protocolo electoral, mejor ni lo hubieran hecho, porque para tirarse entre sí lo pueden hacer desde su trinchera, y algunos lo están haciendo sacando sus trapitos al sol con propiedades, tarjetas, nexos con otros personajes, nada de lo que puedan enorgullecerse.

¿Creen que para un ciudadano es divertido enterarse que tal o cual candidato lo tachan de delincuente, de corrupto o de quién sabe qué cosa?

Esa no es la forma de ganar confianza o desconfianza; es aversión, rechazo y repulsión lo que provocan, pues con qué confianza saldrán a elegir a quien consideran “menos peor” como dijo el obispo de Tampico.

¿O qué? van a escoger a uno que robe pero poquito como el famoso “amigo Layín”, alcalde de San Blas en Nayarit.

La gente está cansada de la violencia, algo que los mismos aspirantes pregonan que quieren erradicar por completo de Tamaulipas.

Pero ni siquiera ellos se dieron cuenta que eso que vimos por internet también fue violencia. ¿Cómo van a combatir algo que promueven con sus palabras y descalificaciones?

Ese es otro asunto que dejaron en el aire, ¿cómo van a trabajar?

Creando más y nuevas dependencias, oficinas, direcciones, que van a generar más gasto público. Usan banderas como la de la transparencia y la rendición de cuentas, la de los egos políticos. Todos los ciudadanos saben que ahorita es el tiempo del beso y abrazo sudado, pero ya en el poder llegan los días de casino, clubes y reuniones privadas.

Así es y así será hasta el fin de los tiempos.

Ni siquiera yo sé qué se necesita para recuperar la confianza perdida en la política.

Esperemos que el siguiente gobierno no sea de risa, como desde el debate nos lo anuncian.