Empatía Popular

¿Cuántas estrategias de seguridad se necesitan?

Una nueva ola de delitos ha dejado más que en evidencia que en la zona conurbada del sur de Tamaulipas no hay suficientes elementos de seguridad.

En esta última semana se registraron tres asaltos a instituciones bancarias, una de ellas dentro de una tienda, todas con lujo de violencia y con armas de fuego. Hasta les dio tiempo a los ladrones de llevarse equipo electrónico en uno de sus atracos.

También hubo un asesinato en plena calle a un ciudadano, presuntamente por resistirse a un asalto.

Lo más grave del asunto es que el muerto y un robo bancario se dieron a escasos metros de las oficinas de la Policía Ministerial y muy cerca del Palacio Municipal, en Ciudad Madero.

¿Qué es lo que pasa con las autoridades de seguridad?

Ese enorme bache por el que están pasando las corporaciones de seguridad se está hundiendo cada vez más y se está llevando de paso a los ciudadanos. Ya hay un muerto.

Este problema se agravó desde que la Policía Militar dejó el estado porque ya no se renovó el convenio de colaboración con la Sedena, situación que fue señalada por la sociedad civil y los empresarios, sin embargo es fecha que nada se sabe de los polimilitares, tanto que ya los mismos gobiernos municipales prefieren no hablar sobre el tema.

El reclutamiento de policías en Tamaulipas se quedó a medias, solamente se lograron juntar tres mil elementos, dejando para la siguiente administración estatal la tarea de conseguir al resto.

Esto es claramente aprovechado por los delincuentes, saben que no hay nadie que pueda agarrarlos y los delitos van para arriba.

Por su parte los ciudadanos también reconocen la ausencia de la autoridad, tanto que están “amarrando como puercos” a los asaltantes que logran atrapar con sus propios medios, algunos de ellos corren la suerte de no ser linchados, otros sí se han llevado unas cuantas cachetadas de personas hartas de tanto rufián que prefiera la vida fácil y no trabajar día con día, de lo que sea, para ganarse el pan honradamente.

Ahora las autoridades anunciaron una nueva estrategia de seguridad, otra más, para tratar de acabar con esta ola de asaltos en los municipios.

La pregunta es: ¿Con cuáles elementos van a llevar a cabo esta nueva estrategia?

Si con los que hay, que no se dan abasto con otras tareas, no se puede detener el problema, ¿de dónde van a sacar más?

A lo mejor si pusieran a trabajar a los policías que tienen otros encargos como custodiar funcionarios o vigilar propiedades pueda funcionar.