Empatía Popular

Aguas con la Comapa, muerde

Nuevamente la Comapa está en problemas y todavía no sale de otros tantos que ya acumula, pues ahora la comisión de la dependencia en el Ayuntamiento de Tampico reveló que hay inspectores que piden dinero a los morosos con tal de no cortarles el agua.

Bueno, es cierto que la regidora no hizo el más grande descubrimiento detrás de todo lo turbio que hay en la Comapa, además de su calidad del agua, pues aunque es un problema que ya se sabía (todos conocemos a un vecino que le dio para el chesco al inspector para que no le quitara el agua) el asunto ya se ventiló y ahora tienen que responder.

Lo cuestionable es el señalamiento que hace contra el sindicato de este organismo regulador, pues afirma que éste protege a esos empleados que aplican las triquiñuelas, y por eso el problema persiste aunque el área de Recursos Humanos ya esté enterada. No corren a ningún sindicalizado.

Aunque tengo que reconocer que no toda la culpa es de la Comapa, pues para que funcione la corrupción debe haber dos partes de acuerdo, y el otro responsable sin duda es el ciudadano que, por “remediar” su falta de responsabilidad, prefiere ceder o fomentar la mordida con tal de tener agua en su casa.

Así sea por descuido de no ir a pagar el recibo o por maldad pura de acumular atrasos, el punto es que se está permitiendo la ilegalidad.

Tan escondido tienen el asunto que ni el mismo gobernador de Tamaulipas se dio cuenta la última vez que cayó de sorpresa a las oficinas que dirige Adolfo Cabal Ruiz, pues el mandatario llegó para ver cómo anda la dependencia y al parecer se llevó una buena impresión.

Ya en su momento se registró otro escándalo en la Comapa cuando el gerente comercial Miguel Pérez Álvarez presuntamente se robaba el agua para su negocio de agua purificada, pues el medidor no marcaba la cantidad de agua que se utilizaba; y luego cuando llegó la prensa ya funcionaba el aparato.

A lo mejor lo que necesita esta y otras dependencias es un filtro de control y confianza riguroso, como el que se aplica en seguridad, para que trabajen verdaderos honestos y no acomodados en agradecimiento por la campaña.