En privado

¿Qué van a hacer con sus triunfos y derrotas?

Se hace camino al arar.  Florestán

 

El resultado electoral del domingo deja como ganador al PAN con sus siete estados, que serían ocho si suman Baja California, donde ganaron Tijuana y Mexicali.

Y con este escenario, en consecuencia, el PRI aparece como el gran derrotado al lograr solo cinco de las 12 gubernaturas, y apenas figurar en Baja California y Ciudad de México.

Morena puede cantar parte de victoria por los votos obtenidos en lugares impensables como Veracruz, a pesar de no haber ganado ninguno de los 12 procesos, siendo su mayor decepción Zacatecas, donde por el factor Ricardo Monreal, todo apuntaba al triunfo, pero David, su hermano y candidato, se tiró a la hamaca y ahora, al más puro estilo de la casa, denuncia fraude cuando él fue quien la perdió, no Ricardo, no López Obrador, él y su abandono. En Veracruz no tenía posibilidad Cuitláhuac, a pesar del impulso del gobierno local, pero, el gen manda, y desconoce el resultado.

La gran pregunta ahora es ¿qué van a hacer los partidos con sus triunfos y sus derrotas?

En el caso del panismo, el más fortalecido es Ricardo Anaya, quien condujo este proceso que llevó a su partido al mayor número de victorias, su récord era tres, ahora siete, y a gobernar 12 entidades lo que ni en el clímax del foxismo. Pero ese fortalecimiento partidista también alcanza a sus presidenciables, como Margarita Zavala, quien había dicho que estaría en las boletas, con o sin  el PAN, lo que ahora, tras este resultado, debería reconsiderar.

En el PRI el resultado inesperado ha producido una especie de aturdimiento del que tendrán que salir rápido y bien si quieren ser competitivos para la presidencial de 2018, previa escala en el Estado de México el año que viene.

Vendrán ajustes de estrategias, personas y discursos. Parte de su derrota pasa por algunos de los gobernadores, que ahora silban mirando para otro lado, culpando a los elementos. Nadie ha asumido la responsabilidad de la derrota, que siempre es huérfana.

Y en Morena, López Obrador cauto, celebra sus votos en Ciudad de México con una ventaja muy menor a la esperada, pero victoria.

Así los escenarios cuando la precampaña presidencial se relanzó a la medianoche del domingo.

Y ahí se ven los corredores.

RETALES

1. FACTOR. La derrota del priismo en Chihuahua radica en la victoria del único independiente de peso, Arnoldo Cabada, quien ganó Ciudad Juárez, considerada la base del frustrado triunfo del derrotado Enrique Serrano;

2.ASAMBLEA. El PRD es el número uno en la Constituyente con 24, Morena segundo con 22, el PRI tercero con 15 y el PAN, 14. Pero el PRI empata al PRD, si suma las nueve curules de sus aliados, Verde, Panal y PES, que dan 24. Pero faltan; y

3. OCHO. El PAN hubiera logrado ocho gubernaturas de haberse aliado con el PRD en Tlaxcala, donde hubiera ganado de calle. Pero la arrogancia...

Nos vemos mañana, pero en privado

 

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