En privado

Sí, sigue siendo la economía…

Lo malo de los recuerdos es que se desvanecen. Florestán

Cuando llevamos una semana de este cuarto año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, en el que habrá elecciones para 12 gobernadores en junio, de lo que no hay antecedentes, más un decimotercero el día 17 de enero, por las extraordinarias de Colima, todo indica, y afirman los que dicen saber, que este será un año dominado por el tema político, en lo que difiero.

No resto importancia alguna a las elecciones en 14 estados, incluidas las locales de Baja California, ni que más de una tercera parte de mexicanos irá a las urnas el primer domingo de junio, ni los 13 gobiernos que se renuevan ni de las ciudades en las que elegirán alcaldes. Tampoco minimizo el peso que dan a los resultados electorales de cara a las presidenciales de 2018, que no comparto, y ni hablar de lo que se juegan los partidos siendo el PRI el que tiene más que perder por ser el que tiene más gobiernos en juego, 10, y cuando la alternancia es aritmética y me remito a las 16 en las 31 elecciones para gobernador en el sexenio del presidente Felipe Calderón.

Este 2016 conlleva, sin duda, una gran carga política, pero insisto en la economía, que es, al final, la que más incide en la política y en los resultados electorales, marcadamente en el presidencial, dentro de 30 meses.

Hoy el mundo vive, más que una indefinición, una definición: la incertidumbre y el fin de los paradigmas como China y, más cercanamente, Brasil; un mundo, éste, que no ha podido superar la crisis devastadora de 2008, una Europa que perdió el método del crecimiento y un Estados Unidos que quiere, pero no ha podido. La suma de estos factores ha llevado a lo que los economistas llaman volatilidad, que no es otra cosa que la caída de los mercados, el derrumbe de las monedas y precios de materias primas y el crecimiento cero, por ejemplo para Latinoamérica, como acaba de informar el Banco Mundial.

Es este el escenario mundial que tendrá que superar la economía mexicana, agobiada por la caída libre del precio del petróleo, y una depreciación del peso que está en su máximo histórico, escenario ante el que tanto Luis Videgaray como Agustín Carstens se muestran seguros al hablar de decisiones correctas y a tiempo.

El tiempo dirá si esos amarres fueron suficientes para evitar el naufragio que, al ser económico, resulta siempre político.

RETALES

1. Viaje. El presidente Peña Nieto participará este año en la Cumbre Económica de Davos. El estreno del nuevo TP-01 quedará para después, irá en el viejo Boeing 757;

2. Visita. Francisco será el primer papa en ser recibido en Palacio Nacional. Esto será la mañana del sábado 13 de febrero, al día siguiente de su arribo a México; y

3. Gol. Ya vio Cuauhtémoc Blanco que en política el partido se acaba hasta que se les terminan los fondos.

Nos vemos el martes, pero en privado

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