En privado

El saldo de un año que se va


Ahí te guardas un suspiro para mí.Florestán

 

Termina este 2013, el primer año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, y si nos remontamos y miramos a los días de crisis de su campaña, hay un mundo de distancia.

De su visita a la Universidad Iberoamericana de donde surgió el movimiento #Yosoy132, hoy muy diluido, a este corte de caja, el balance desde aquella óptica supera cualquier proyección que pudiera haberse hecho entonces.

Nunca como en 2013, un Presidente de México había logrado lo que Peña Nieto en su primer año en el tema reformas: educativa, con todos sus costos; transparencia; telecomunicaciones; amparo; penal; financiera; político-electoral y desde hoy a las 12, la energética.

El país no había sido testigo de tal ola reformadora, ni siquiera en los tiempos de Carlos Salinas, que se centró en tres a lo largo de su sexenio: las relaciones y reconocimiento de la Iglesia, la agraria y el TLC.

Zedillo, rehén de la crisis económica de diciembre de 1994 y del conflicto con el mismo Salinas, operó la reconstrucción financiera y la reforma política de l997.

Con Fox no se vio mucho, básicamente la del IFAI y luego, pues a administrar la alternancia, que nunca fue transición.

Calderón no tuvo respaldo de la oposición, a veces ni de su propio partido, y solo al final, ya con Peña Nieto presidente electo y el voto priista, logró la laboral, aunque sacó la de pensiones el ISSSTE.

Ahora que está por iniciar el segundo año de este gobierno, los retos son claros: uno es, producto de las mismas reformas, implementarlas, y el otro está en los dos grandes pendientes a través de los años y de los gobiernos: crecimiento económico, que es empleo y seguridad, las principales demandas de los mexicanos.

RETALES

1. AUSENCIA. Cuando hoy en Palacio Nacional el presidente Peña Nieto promulgue la reforma energética, habrá una silla vacía: la de Miguel Mancera, quien está en desacuerdo con dicha reforma. Será su primera ausencia a un evento convocado por el Presidente, con el que lleva una muy buena relación. Pero sí participará en la de seguridad;

2. PENDIENTE. Una de las prioridades de Mancera es la reforma al Distrito Federal que quedó pendiente en el período legislativo que acaba de terminar. Lo que empuja, es que en el próximo, que inicia en febrero, no solo se agende, si no que se apruebe; y

3. FICCIÓN. Como los dos últimos presidentes priistas, Carlos Salinas y E  rnesto Zedillo, hicieron cambios en su gabinete en enero de su segundo año, hay quienes, en el ocio decembrino, aseguran que Peña Nieto también los hará, de lo que no hay noticia en la oficina presidencial.

Por vacaciones, nos vemos el martes 7 de enero. Les deseo feliz Navidad y un año nuevo lleno de salud, que con eso, la salud, ya uno se encarga de todo lo demás.

lopezdoriga@milenio.com