En privado

Y de repente, la tormenta

Le voy a poner una coma final. Florestán


El barco navegaba proa al sol a toda vela, con viento suave, mar calmo, en un día brillante, sin ningún pronóstico en contra y hacia un puerto de prosperidad y bienestar que nunca había alcanzado.

Atrás habían quedado los días borrascosos de tormentas sin fin, una tras otra, con daños graves en la nave, una tripulación mermada y pasajeros que ya no parecían creer en nada, el barco estaba siempre, frágil y con problemas de timón y capitán, al borde del naufragio del que algún imprevisto milagroso lo salvaba de la catástrofe, pero no del peligro.

Así, el mismo barco con los mismos pasajeros, pero con nuevo capitán y tripulación, surcaba, tranquilo, los mares sin sombra de tormenta, cuando sin que nadie lo viera, sin advertencia de por medio, vino el primer aviso: en Guadalajara secuestraron y ejecutaron a un diputado federal, el primero desde el caso de Ruiz Massieu, hace 20 años.

La nave lo sorteó cuando en dos días otra señal: la crisis en el Politécnico que su ahora ex directora no supo resolver, ni el segundo maestre Chuayffet, tampoco.

De repente volvió, así son estos fenómenos, la tormenta Tlatlaya, pero fortalecida a nivel de huracán, y que parecía haber quedado atrás, cuando se documentó que los 22 muertos de aquella comunidad no cayeron en un enfrentamiento con el Ejército, sino que la mayoría habría sido ejecutada.

Y cuando el barco estaba en medio de este meteoro, desde Guerrero y con impacto en la Ciudad de México, le alcanzó el tsunami de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos por la complicidad del crimen organizado con el poder político y las policías.

De eso han transcurrido tres semanas.

La nave se mantiene y en su rumbo, sí, pero en medio de la peor tormenta que haya vivido su capitán, la más riesgosa porque no se alcanza a ver una salida ni que amaine; todo lo contrario, el pronóstico es que va a durar, se va a extender y agravar, lo que exige del mando superior, incluido su Estado Mayor, su mejor esfuerzo, la mejor decisión y la mejor operación, hoy que el buque está en medio de la tormenta y el riesgo aumenta para él, su tripulación y sus pasajeros.

Retales

1. Invitación. Apenas le pidió Ángel Aguirre la renuncia a su secretario de Salud, Lázaro Mazón, la PGR lo invitó anoche a declarar por sus nexos con el alcalde prófugo de Iguala, José Luis Abarca;

2. Espionaje. Dentro del fraude denunciado por Banamex y que la Secretaría de Hacienda llevó ante la PGR, lo más grave no son los 15 millones de dólares, sino el sistema de intercepción de telecomunicaciones al descubierto; y

3. Pinos. Larga e intensa la reunión del gabinete de seguridad que el presidente Peña Nieto encabezó ayer en Los Pinos. La orden es acelerar la investigación. Esta noche cumplen tres semanas los 43 normalistas desaparecidos en Iguala el pasado 26 de septiembre.

Nos vemos el martes, pero en privado

 

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