En privado

El debate sobre la mariguana

Solo se distrae el que quiere.
Florestán


Por años, la mariguana fue propia de lo que para aquella clase alta, que hoy la consume, era un asunto solo de clase baja, que le llamaban, y llaman.

Eran los tiempos en que el tequila era para los campesinos y en las películas solo los charros, Pedro Infante, Jorge Negrete, lo bebían, y la cerveza era para los albañiles, a los que les producían marcas más baratas como Sol y Victoria. La también autollamada gente bien no tomaba cerveza ni tequila. En los restaurantes no las servían. Era impensable ver una mesa con una botella de cerveza o alguien pidiendo un tequila. No los tenían en existencia.

Pero pasaron los años y los productores de tequila desarrollaron un admirable esquema mercadológico y, al igual que los cerveceros, cambiaron lo que tenían que cambiar y en eso Valentín Díez Morodo fue el detonador: comenzaron de afuera hacia adentro, la cerveza mexicana llegó primero a las buenas mesas en el extranjero y luego se importó a las de aquí; el tequila se sofisticó, suavizaron aromas e intensidad, crearon el reposado, el añejo. El éxito partió del diseño de las botellas, algunas más caras que el contenido, y de los caballitos pasó a las copas, siendo su graduación en sociedad cuando en ciertos lugares se sirve en flautas champañeras. El tequila, con la cerveza, se internacionalizó y luego se nacionalizó. Hoy en día no hay restaurante que no tenga colección de tequilas y variedad de cervezas que están entre sus principales consumos.

Cuento esto ante el debate que se dará a partir del miércoles en la primera sala de la Corte, con base en un anteproyecto del ministro Arturo Zaldívar para despenalizar el uso de la mariguana con fines que ahora llaman lúdicos o recreativos, cuando la mariguana solo tiene, y ha tenido, uno, por más que ahora se quiera etiquetar con elegantes calificativos.

Y lo que se debe debatir es, sí, el derecho a elegir, pero a partir de las vertientes de salud pública, de seguridad y combate a la violencia, y no de lo políticamente correcto y lo progre.

RETALES

1. VECINDAD. Un factor a considerar es la permisividad en Estados Unidos, uso medicinal de la mariguana, y su legalización en algunos estados, la capital Washington. Porque tampoco es aceptable que aquí se maten los mexicanos por un producto que al cruzar la frontera es legal;

2. REFRESCOS. No tengo claro el momento en el que los diputados bajaron el impuesto a los refrescos con cierto grado de azúcar, pero sí el conflicto que ha estallado en el Senado por esa modificación y la falta de paternidad del recorte en San Lázaro. Por eso ayer los senadores corrigieron la minuta de los diputados y eliminaron la refresquera reducción; y

3. PLAZO. El sábado deben estar registrados 150 mil maestros para la evaluación de noviembre y faltan 60 mil. Aurelio Nuño ha reiterado que quien no lo presente perderá la plaza. m

Nos vemos mañana, pero en privado


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