En privado

La comida de Meade y Osorio

Los iluminados creen que el futuro está justo donde apunta su dedo.
Florestán

Las diferencias, profundas entre Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray no eran un secreto para nadie.

Pero la orden del presidente Enrique Peña Nieto era que operaran juntos todo lo que tuvieran que operar, sobre todo, las negociaciones del Pacto con México, donde también participó Aurelio Nuño. Fueron eternas las reuniones con panistas, Gustavo Madero y Santiago Creel, y Los Chuchos del perredismo, Ortega y Zambrano, en las oficinas del hidalguense en Polanco, y todo salió como quiso su jefe con el que los tres, Osorio, Videgaray y Nuño, cenaban frecuentemente en Los Pinos.

Así corrieron los dos primeros años cuando se ahondaron las fricciones hasta que se dio la ruptura. Videgaray hizo equipo con Nuño y se trataban lo indispensable y por razones estrictamente de trabajo. El otro grupo celebró el daño que le ocasionó a Osorio la fuga de El Chapo Guzmán en julio de 2015 y tuvo que aguantar su repunte tras la recaptura, en enero de 2016.

El arribo de Enrique Ochoa Reza, el 16 de julio de aquel año por decisión del presidente Peña Nieto a la dirigencia nacional del PRI, a la renuncia de Manlio Fabio Beltrones el 20 de junio de 2016 tras la derrota en las elecciones del domingo 5 del mismo cuando la oposición se llevó siete de 12 gobiernos en juego, los suyos lo vieron como una maniobra de Nuño y, por tanto, de Videgaray en su contra.

Luego vendría la fallida visita de Donald Trump a Los Pinos, el 31 de agosto de 2016, la renuncia de Videgaray a Hacienda, el 7 de septiembre, y el regreso de José Antonio Meade donde no la llevaron mal. Sobre esa relación con Osorio, el futuro candidato del PRI me dijo el martes que trabajaron juntos en el mismo gabinete presidencial donde tiene uno las diferencias naturales que tiene siempre todo secretario de Hacienda donde no se le niega un no a nadie. Tengo la fortuna de haber conocido al secretario Osorio desde que era gobernador y desde entonces hemos construido una relación sólida.

Y para que no quedaran dudas, después de hablar por teléfono el mismo lunes, ayer se fueron a comer a la calle y a hablar de un proyecto común, Osorio no será el Manuel Camacho de Carlos Salinas y Luis Donaldo Colosio, nunca lo fue.

Por eso, hasta donde sé, se seguirán viendo por años en ese proyecto común si Meade gana las elecciones del próximo 1 de julio.

Cada uno en un poder, Ejecutivo-Legislativo.

RETALES

1. SILENCIO. La noche de las elecciones del pasado 4 de junio, Ricardo Anaya reivindicó duramente el triunfo del PAN en Coahuila, ahora que perdió en el Tribunal Electoral, ha guardado un inexplicable silencio;

2. AJUSTE. La próxima semana el presidente Peña Nieto ajustaría su gabinete: Aurelio Nuño de la SEP, para irse con Meade a la campaña, y Luis Miranda, de Sedesol, para no ir a la campaña; y

3. LEY. Todo indica que, como me aseguró el senador Javier Lozano, el Congreso aprobará la Ley de Seguridad Interior, con el voto en contra del PAN.

Nos vemos mañana, pero en privado

lopezdoriga@milenio.com
Twitter: @lopezdoriga
Web: lopezdoriga.com