En privado

Del cartón al iPad

Quieren ser la regla de la excepción. Florestán

EL VATICANO.- Ayer por la mañana acudí a la sala stampa del Vaticano para cumplir con los últimos requisitos para poder viajar en el avión que llevará al papa Francisco a México.

Fue un largo proceso de peticiones, consultas, revisiones, aprobaciones, como siempre en todos los viajes, desde el primero que, le contaba ayer, hice con Juan Pablo II en enero de 1979, a tres meses de su elección como pontífice romano, el primero en más de 500 años en no ser italiano, que era una regla no escrita que rompió aquel cónclave el 16 de octubre de 1978, al elegir a un hombre llegado del frío, de la Polonia comunista.

Ahora, de acuerdo con la seguridad, que se ha endurecido, bueno, se endurece por momentos, y a la modernidad, me pidieron los números de serie del iPad y de la computadora, para enseguida entregarme el gafete y dos instructivos, logística de la visita y la lista de la comitiva.

Y recordé, de aquella primera visita de 1979, y de la segunda, mayo de 1990, y la tercera, agosto de 1993, las cartulinas enmicadas que entregaban con una foto tamaño pasaporte que uno tenía que llevar. Y las etiquetas, para el equipaje, de cartón que se caía a pedazos, y ni hablar de celulares, computadoras ni iPads, no los habían inventado, no al menos en la de 1979. Eran máquinas de escribir mecánicas y portátiles que ensordecían la cabina con los teclazos de los reporteros.

Todo el trámite de registro era a mano, artesanal y con gruesos cuadernos donde manuscribían toda la información.

Y los innumerables fajos de hojas con todos los discursos del papa en el viaje, que entregaban, embargados, al salir.

Hoy todo ha cambiado, sin duda para mucho mejor, la tecnología es maravillosa, pero me acordaba de aquellos tiempos de las cuartillas y la Olivetti, de las credenciales de cartón y de confianza con la que se viajaba con el papa en su avión.

Y no es que sea nostálgico de aquellos tiempos, estos son maravillosos, pero me acordaba ayer cuando oficiales de la sala stampa me pasaban registro en sus computadoras.

RETALES

1. Cuentas. Alguien del gobierno federal ha hecho las cuentas de lo que va a costar la visita papal, sumando las obras en los cuatro estados y la Ciudad de México, las vallas, los esquemas de seguridad y transporte. Y el total va más allá de la imaginación;

2. Comitiva. Para el convoy papal pidieron 22 unidades para los desplazamientos por la Ciudad de México, Ecatepec, San Cristóbal de las Casas, Tuxtla Gutiérrez, Morelia y Ciudad Juárez. Se trajeron dos papamóviles de Estados Unidos y tres se produjeron en México. La marca es siempre Fiat: el Cinquecento y el Jeep; y

3. Volante. A diferencia de otras visitas, Francisco pide que quien maneje su auto sea su chofer, no el del Estado Mayor Presidencial, porque así tiene control sobre él de dónde detenerse, dónde seguir y a veces hasta la ruta, como sucedió en Río.

Nos vemos el martes, pero en privado.

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