En privado

Sucesión: tiempo y destiempo

No lo pude ver. Me pasó de corto.Florestán

 

Cuando el presidente Enrique Peña Nieto se reunió con la militancia del PRI, en la sede de su partido, dejó dos mensajes: uno, que no son los tiempos de la sucesión presidencial; dos, su crítica al populismo refiriéndose, sin mencionarlo, a Andrés Manuel López Obrador, y a sus consecuencias en otros países, aludiendo, sin tampoco decirlo por su nombre, al caso Venezuela, entre otros.

A esto comenté que Peña Nieto, como jefe de su partido, marcará los tiempos priistas de la sucesión, pero que hay una realidad extramuros que, efectivamente ha adelantado los tiempos, cuando ni siquiera se alcanza la mitad de este sexenio. Esa realidad se llama López Obrador, que en el tercero de sus intentos por alcanzar la Presidencia de la República ha avanzado sus tiempos como nunca. Para la elección de 2006, se esperó, al menos formalmente, hasta el desafuero, y para la de 2012 dos años antes. Convencido de que le faltó tiempo, siempre dijo que si hubiera tenido unas semanas más de campaña hubiera alcanzado y superado a Felipe Calderón, en 2006, y a Peña Nieto, en 2012.

Por eso para esta tercera que, asegura es la vencida, ha decidido que el tiempo no lo va a derrotar, al contrario, y por eso se ha adelantado como nunca lo que, insisto, llevará a los demás a modificar sus calendarios.

La primera que lo ha hecho es Margarita Zavala, a la que el maderismo le cerró el paso para ser diputada federal y luego para competir por la dirigencia de su partido. No obstante, la esposa del ex presidente Calderón dio un salto hacia adelante anunciando su proyecto para volver a Los Pinos, pero ahora como jefa del Ejecutivo, compitiendo con el proyecto abierto de Rafael Moreno Valle y encubierto de Gustavo Madero.

En forma simultánea, Miguel Mancera ha levantado la mano y desde su rol ciudadano, es la principal y única figura competitiva que tiene el PRD para la Presidencia.

Lo anterior, sin tomar en cuenta el proyecto de Jaime Rodríguez, El Bronco, al que sus promotores quieren llevar a Los Pinos replicando la estrategia Nuevo León pero a escala nacional.

En estas circunstancias veo riesgoso para el PRI que salga con su candidato presidencial en enero de 2018 cuando, insisto, la ventaja de sus opositores podría ser irremontable.

Ante esta realidad, si el Presidente no quiere que su candidato arranque desde tan atrás, abrirá ventana y pasarelas a los al menos siete aspirantes a fin de que no lleguen con tal desventaja a la cita de 2018.

RETALES

1. TERCIA. Dirán misa, pero en San Lázaro, César Camacho será el coordinador de la bancada del PRI; Gustavo Madero, del PAN y Jesús Zambrano,  del PRD. Al tiempo;

2. PRIMERA. Los jefes de la sección 22 van y vienen a Oaxaca en avión, las bases en autobús, para que vean que sí hay clases; y

3. FINAL. El 16 de noviembre será el último día de José Narro como rector de la UNAM. Y luego a lo que sigue.

Nos vemos mañana, pero en privado

 

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