En privado

Recordando al prófugo Godoy…

Aquí, en el puntual control de años. Florestán

 

Esta historia comenzó el pasado 17 de octubre, cuando en una reunión de la Comisión de Seguridad del Senado de la República, que preside el priista Omar Fayad, la senadora perredista por Michoacán Iris Vianey Mendoza introdujo a un grupo de michoacanos, que al verlos sentados, la senadora panista y también michoacana Luisa María Calderón dijo: ¡Ay, nanita, estos son templarios!, pero no los denunció ante el Ministerio Público, solo lo declaró a los medios.

Ante esto, todos declararon: el priista Fayad, la perredista Mendoza, la panista Calderón y los aludidos que negaron formar parte de esa banda del crimen organizado.

El asunto se perdió en medio de la crisis en la Tierra Caliente michoacana y el operativo del gobierno federal para recuperar ese territorio controlado por los Templarios.

Pero luego circuló en las redes una fotografía de la misma senadora perredista en el templete de una fiesta, en Apatzingán, su tierra, donde aparecía al lado de la Barbie Grupera, Melissa, hija de uno de los fundadores de los Templarios, Enrique Plancarte (a) El Kike, uno de los delincuentes más buscados, lo que la legisladora desestimó, negando cualquier relación.

El lunes, el ahora venido a menos doctor José Manuel Mireles, fundador de los grupos de autodefensa, acusó a la misma senadora de formar parte de los Templarios, lo que, finalmente, llevó a la dirigencia del PRD a pedirle que se presentara en la PGR para despejar dudas y acusaciones, a lo que respondió que sí y para lo que solicitó licencia ante el pleno.

Y qué bueno que lo haga y siga, porque este caso lleva, inevitablemente, al del diputado Julio César Godoy Toscano, que llevando un año prófugo, en 2010 la bancada del PRD en San Lázaro, lo introdujo escondido en la camioneta de José Guadalupe Acosta Naranjo, presidente del Congreso, y ocultaron durante dos días en la oficina de Alejandro Encinas, su coordinador, para que protestara el cargo y darle la protección del fuero a quien era, realmente, un activo del crimen organizado de Michoacán, prófugo desde entonces.

Para que vean qué cerca anda el crimen organizado del poder.

RETALES

1. CFE. Algo más, no revelado, tiene que haber tras la renuncia de Francisco Rojas a la dirección de la CFE, que no nos han dicho;

2. Figura. Memorable el discurso, en Querétaro, del presidente del Congreso, el panista Ricardo Anaya, que podría ser el próximo gobernador de esa entidad y jugarla más arriba en 2018; y

3. Fiesta. Pues ya no me quedó claro si Jorge Luis Preciado usó o no el nuevo centro de diversiones y salón de fiestas del Senado en Reforma para un reventón oficial o privado o ambos. Dijo: la fiesta se salió de cauce. ¡Pues qué hicieron!

Nos vemos el martes, pero en privado

lopezdoriga@milenio.com