En privado

Pacto de dos

Ya es ornamental, no funcional.
Y les gusta.
Florestán

 

Cuando el domingo 2 de diciembre en el Castillo de Chapultepec el Presidente Enrique Peña Nieto presentó el Pacto por México, al día siguiente de su toma de posesión, se sabía que, como todo lo que tiene principio, tenía final.

A lo largo de los siguientes 12 meses, vía los acuerdos de dicho Pacto, Peña Nieto fue alcanzando las reformas que se había planteado, aprovechando la estructura y la inercia de la aprobación de la educativa, que si bien la presentó el Presidente Felipe Calderón, la sacaron en esta legislatura, ya con Peña Nieto presidente electo y con los votos del PRI.

Con el Pacto, pues, logró la reforma educativa, que era un imposible, y luego la de telecomunicaciones, la de transparencia, la financiera, la penal, la político-electoral y, ayer, la energética.

Nunca en un primer año un Presidente de México había logrado tal ola reformadora que tuvo como eje central la negociación política y la mesa del Pacto del que, en el último tramo, en la víspera de la discusión energética, el PRD se levantó.

No obstante su ausencia, que no es total, ese acuerdo que era de tres se convirtió en acuerdo de dos: gobierno y PAN, con el que sacaron la reforma energética que era la prioridad de Peña Nieto.

Ahora, aprobada ésta y con el PRD fuera, ¿ha muerto el Pacto que tantas veces mataron?

Pues como tal, como un acuerdo de tres, sí, a menos que regrese el PRD, que ya no le veo caso. Pero puede seguir ahora entre dos, con el PAN, en un afán de gobernabilidad, lo que depende de dos factores: la reelección de Gustavo Madero al frente de su Comité Ejecutivo y el proceso electoral de 2015. También de las heridas que las negociaciones dejaron, sobre todo en el último tramo y que Peña Nieto dejó pasar en su afán de sacar la energética.

Ya es un tema de interés y costos políticos para el gobierno federal que confirmó, como todos los participantes, que solo en los desacuerdos se pueden lograr los acuerdos.

Retales

1. Ajuste. Ricardo Anaya dejó ver que el Senado puede modificar la minuta de los diputados sobre la consulta popular en lo que se refiere a la excepción que sobre las firmas hicieron para el tema energético;

2. Mejora. El coordinador de los senadores del PRD, Miguel Barbosa, mejora tras el quebranto de salud y todo indica que en el próximo período ordinario estará de regreso. Mientras, opera Dolores Padierna; y

3. Cierre. Sorpresa y malestar en el Senado por la sorpresiva clausura del período ordinario de la Cámara de Diputados, a tres días del plazo constitucional, el l5 de diciembre, y con una agenda cargada de pendientes. Hasta designaron a su alineación para la Comisión Permanente. Tenían prisa.

Nos vemos el martes, pero en privado

lopezdoriga@milenio.com