En privado

López Obrador: de infarto

El cuerpo es la nave en la que cruzamos la vida. Florestán

Cuando el personal de la sala de emergencias del hospital Médica Sur vio entrar a Andrés Manuel López Obrador a las dos y media de la mañana, nadie pensó lo que le diagnosticarían: un infarto agudo al miocardio.

Momentos antes, en su casa, había sentido un fortísimo dolor en el pecho, dificultad para respirar y un intenso sudor, por lo que decidieron trasladarlo al hospital.

De inmediato lo revisaron, le hicieron las pruebas médicas y con ese diagnóstico, infarto agudo al miocardio, lo pasaron a la sala de cateterismo, donde el médico Patricio Ortiz le practicó una angioplastia con colocación de un stent, intervención que le llevó 75 minutos. Eran las 3:10 de la madrugada de ayer.

Era media mañana, permanecía en la unidad de cuidados coronarios para la etapa de reposo y recuperación, cuando se comenzó a correr la información de que López Obrador estaba en el hospital, delicado y que era un infarto, como finalmente se confirmaría.

Los rumores competían en las redes con la información: López Obrador, de 60 años, había sufrido un infarto.

Su vocero, César Yáñez, citó a conferencia de prensa a las dos de la tarde para informar sobre su estado de salud y a esa hora en una sala del HMS se sentaron el director médico, Octavio González; el doctor Ortiz, Andrés Manuel López Obrador Beltrán y Yáñez.

Los médicos explicaron el diagnóstico, los procedimientos seguidos y el pronóstico. Su hijo confirmó que su padre estaba bien y desde allí convocaba a cercar el Senado, hoy a partir de las diez de la mañana, para impedir la aprobación de la reforma energética.

El infarto provocó una oleada de buenos deseos para López Obrador, incluido el presidente Peña Nieto vía su Twitter y en el acto educativo al mediodía.

Este trance del tabasqueño no doblará su proyecto de convertir a Morena en partido político, pero habrá de reconsiderar si va a postularse, por tercera vez, a la Presidencia de la República en 2018.

Ahora todo será un dilema en el que su salud será el jugador central.


RETALES

1. RACHA. La izquierda anda de malas: López Obrador con un infarto, Miguel Barbosa en otro hospital y Cuauhtémoc Cárdenas, que se reportó enfermo y ayer no asistió a la marcha del PRD contra la reforma energética;

2. VISITA. Desde el siglo pasado no visita México un jefe de Gobierno italiano, cuando los cuatro últimos presidentes mexicanos: Salinas, Zedillo, Fox y Calderón, han visitado Roma, y al Papa. En enero, el jefe de Gobierno de Italia, Enrico Letta, cumplirá una visita de Estado a México, la primera en 23 años; y

3. SE BUSCA. En el proceso que un fiscal federal de Estados Unidos sigue a Tomás Yarrington por presuntos nexos con el narcotráfico, la PGR está a la espera de que solicite su detención con fines de extradición.

Nos vemos mañana, pero en privado.

lopezdoriga@milenio.com