En privado

Elecciones: cada quien su matraca

Miente sobre lo que sabe y sobre lo que no sabe.  Florestán


Pasadas las elecciones y la distribución de posiciones, confirmo que cada partido se quedó con una matraca para celebrar.

El PRI, con su sobrada mayoría legislativa vía Verde-Panal-PES; el PAN con su segunda fuerza; el PRD con su discurso de revisión interna y su peor nivel; el Verde como cuarta, y Morena, quinta. Movimiento Ciudadano con el mayor número de curules jamás alcanzado y el Panal y el PES, celebrando el registro.

En realidad, en este proceso la atención estaba puesta en el PRI: si la falta de crecimiento, la inseguridad, las casas, el bajo reconocimiento presidencial, las reformas que cortan y más, lo iban a derrumbar. Pero la noticia fue que no y que se mantuvo como la primera fuerza electoral, aliado pero holgado.

Hasta donde sé, el Presidente de la República, más que ganar las gubernaturas tenía como prioridad la mayoría legislativa, que es con la que va a gobernar la segunda mitad de su sexenio, y la logró. Un Presidente gobierna con su mayoría en el Congreso, no con una mayoría de gobernadores, que además, en el total, la tiene.

En el caso del PAN, hay dos versiones: la de los maderistas: fue un triunfo, y la de sus enemigos, fue un desastre. Y la verdad es que ni triunfo ni desastre: se mantiene como segunda fuerza en San Lázaro, aunque tenga la cuota de diputados más baja desde 1991.

En el PRD están listos, parece ser, para asumir su nueva dimensión, mucho más reducida, al tiempo que se oyen voces como la de Miguel Barbosa que llama a la revisión y el resurgimiento.

Y en el tema de Morena, lo habilidoso es el discurso: en una campaña que tuvo como figura central a Andrés Manuel López Obrador en un millón 200 mil spots, logró apenas 3.5 millones de votos, marcadamente en el Distrito Federal, y se presenta como la ganadora, cuando el proceso fue nacional. Cierto que en la Ciudad de México es la primera fuerza política, pero nada en el plano general.

Morena logró en la capital del país, lo que antes sumaba con el PRD, y se lo dividieron.

Pero, le digo, esta elección dejó a cada quien su matraca, y ahí siguen, sonándola.

RETALES

1. CAMBIOS. Ya pasaron las elecciones y, aseguran, ya están los cambios en el gabinete, cuando en realidad el presidente Peña Nieto los hará, sí, pero no ahora, antes del tercer Informe;

2. GOYA. Si bien es cierto que el doctor José Narro no decidirá la elección de su sucesor en la rectoría de la UNAM, en noviembre, su conducción es esencial. Por eso, antes de ese mes, nada; y

3. BRONQUIS. Jaime Rodríguez pidió una audiencia con el secretario Luis Videgaray, en Palacio Nacional. Llegó con Fernando Elizondo, quien gobernará mientras él construye su candidatura a la Presidencia de 2018. Y pidió ayuda para la deuda que deja Medina de 66 mil millones de pesos. Ahí se acabó lo bronco.

Nos vemos mañana, pero en privado

 

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