En privado

Cárdenas y la duda de Marcelo

Uno nunca se va del todo.

Florestán

Cuando el martes le pregunté a Marcelo Ebrard por qué no había asistido al mitin convocado por el PRD el domingo en el Zócalo, con presencia central de Cuauhtémoc Cárdenas, me dijo que si lo hubiera convocado el ingeniero, habría asistido con mucho gusto, pero que no asistió porque hubiera expresado una crítica a la postura del presidente del partido que no ha estado participando en forma resuelta en el rechazo a la reforma energética.

Si tú revisas las firmas que se han presentado, no aparece la de Jesús Zambrano, que tiene que ser más resuelto en esa línea, exigiendo que la consulta se haga antes de que el Congreso apruebe la reforma. Lo que estoy demandando es que el partido se ponga a la cabeza y no se ha puesto, que seamos congruentes.

Le comenté si esta discusión era parte de la lucha por la presidencia del PRD y soslayó la respuesta diciendo que eso vendrá después.

Lo que pasa es que en el tránsito entre este antes y ese después de Ebrard ha surgido la más formidable, y hasta hace poco inesperada, candidatura que pudiera tener ese partido: el propio Cuauhtémoc Cárdenas, quien el martes le hizo un guiño a lo que antes había dicho que no: la presidencia del PRD, lo que por sí solo desplazaría todos los demás aspirantes, Marcelo y los Carlos: Navarrete y Sotelo.

Si hay un acuerdo nacional, fijó posición Ebrard, ya lo ponderaré; no es que él esté buscando la presidencia o se haya registrado como contendiente. Si se me invitara a respaldar la idea de que el ingeniero Cárdenas pudiera ser presidente, pues tendríamos que ver en qué condiciones. Pero si se da esa sola opción, pues creo que implicaría también al de la voz. Pero mientras no se formalice, no me lo ha solicitado, yo seguiré en la lucha que estamos presentando.

Es decir, Marcelo Ebrard sigue siendo candidato a la presidencia del PRD.

Al menos hasta que se formalice la de unidad de Cárdenas, contra el que no lo veo luchando, pues no hay modo de ganarle en el PRD.

retales

1. Estatutos. Este fin de semana el PRD modificará los estatutos para que sus ex presidentes puedan volver a serlo, lo que abre las puertas a Cuauhtémoc Cárdenas, pero también a Los Chuchos: Zambrano, Ortega y a todos sus antecesores;

2. IDN. La tribu de René Bejarano ha sufrido una considerable merma en la Asamblea Legislativa: de 20 diputados que tenía, le quedan 12, de los cuales solo ocho votaron contra la reforma al regreso de las leyes sobre vandalismo. El domingo en el templete del Zócalo, no se vio que Miguel Ángel Mancera lo saludara; y

3. Frío. Por cierto, hay un distanciamiento entre Armando Ríos Piter y Marcelo Ebrard, que fuera su mentor y promotor. Y también con Ángel Heladio Rivero, al que aspira a suceder en 2015.

Nos vemos mañana, pero en privado

lopezdoriga@milenio.com