En privado

Atrapados en este valle

Como en los velorios: todos hablan bien del muerto, pero nadie lo resucita.  Florestán

 

El tema de la contaminación en el Valle de México, centralmente en Ciudad de México, comenzó a aparecer en los discursos oficiales de los entonces regentes, por allá de los años 80.

Nos descubrieron que los imecas no eran una comunidad indígena, sino una medida de la porquería que ya desde entonces respirábamos, en una ciudad en la que este problema lo querían atender con discursos.

Así inició el Hoy No Circula y las mediciones que tenían como alerta máxima los 400 puntos Imeca, y con esto vino una nueva calcomanía a los autos, cinco colores, a dos números de terminación por color, y medidas que se implementarían de acuerdo con los niveles de la contaminación y que no son muy diferentes a las hasta ahora vigentes, que no respetadas.

En tiempos de Manuel Camacho Solís, la imaginación de su secretario de Gobierno, Marcelo Ebrard, encontró una solución: con una brocha convirtió a los vochos en taxis ecológicos, pintándolos de verde. Esa fue la solución, no impedir las emisiones tóxicas ni siquiera controlarlas, sino pintar los taxis.

Mientras se daban las ocurrencias, el problema, por la desatención, crecía y se agravaba, los combustibles de Pemex siguieron contaminando y el retirar autos de la calle lanzó cientos de miles más hasta llegar al actual momento donde circulan, o tratan de hacerlo, más de 5 millones de unidades.

En ese lapso, cambio de siglo, arribo del PRD al gobierno capitalino, proceso democrático, reforma política, los sucesivos gobernantes dieron la impresión de tener bajo control el problema mientras voces científicas, como el premio Nobel Mario Molina, seguían alertando.

Hubo años en que fueron menos de 20 los días respirables, y todo se maquillaba con eufemismos que aún no superamos como el de las precontigencias, ahora en desuso.

Pero en más de un cuarto de siglo poco se logró y hoy lo estamos pagando, aunque haya quienes lo quieran cobrar desde un cargo público.

RETALES

1. CAMBIO. El cambio de embajador en Washington y de secretario de América del Norte de la SRE va en un paquete que la canciller Claudia Ruiz Massieu explicó como un viraje de estrategia ante una realidad que cambió en Estados Unidos, a raíz del tono antimexicano promovido por Donald Trump, pero también de Ted Cruz. Llegan Carlos Manuel Sada Solana a la embajada y Paulo Carreño King a la subsecretaría;

2. FASE. Pues sí se atrevieron y ante los altos índices de contaminación la CAMe decretó ayer por primera vez en el nuevo esquema, la Contingencia Ambiental Fase Uno, que viene a reforzar el Hoy No Circula endurecido; y

3. CONFIRMACIÓN. Como les había adelantado, el cardenal Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, fue reelecto otros tres años, hasta 2018, en la presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Fuerte mensaje a los príncipes.

Nos vemos mañana, pero en privado

lopezdoriga@milenio.com
Twitter: @lopezdoriga
 o Web: lopezdoriga.com