En privado

Adiós, señor Naranjo…

Están obsesionados por el relato. Florestán


Hace muchos años se escuchaba en la radio un anuncio de refrescos en el que una voz decía: Adiós, señor Naranjo, ¡qué buenas están sus chaparritas!

Esa misma voz se repitió el fin de semana cuando el general colombiano Óscar Naranjo dio por terminada su breve misión en México como experto en seguridad del Ejecutivo, luego de que el viernes por la noche el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, informara su fichaje vía tuit: Hablamos con el presidente Peña Nieto para que el general Naranjo se pueda dedicar de lleno al proceso de pazy a la (su) campaña (de reelección).

El quehacer de Naranjo, que acabó con el mayor referente del narcotráfico en el mundo, Pablo Escobar, se supo el 16 de junio de 2012, cuando el entonces candidato Enrique Peña Nieto anunció que le había formulado una invitación para que de llegar a la Presidencia de la República, sea asesor, en su momento, del presidente electo y después del presidente de la República, y acepte brindarnos asesoría en materia de seguridad pública.

Y así fue; Peña Nieto fue Presidente y Naranjo su asesor en seguridad, desde un segundo plano lejos del escenario público.

De la mano, Naranjo aceptó la dirección del Instituto Latinoamericano de Ciudadanía del Tecnológico de Monterrey y, unos meses después, un asiento en el equipo de Santos que negocia en La Habana con las FARC.

Esto último lo alejó más de México al punto que el viernes, al comentar el anuncio sobre el retiro de Naranjo, una alta instancia de seguridad me comentó: ya ni estaba.

El hecho es que el general Naranjo deja una posición discreta en México, pero que le dio espacio, tiempo y respiro entre el fin de su gestión como director de la Policía Nacional de su país y su regreso ahora a Bogotá para la campaña de reelección de Santos, que será el inicio de la suya, dentro de cuatro años, en busca de la presidencia de Colombia.

Así que, adiós, señor Naranjo.

Ya nos veremos.

Retales

1. Consejeros. Los diputados están a la espera de la promulgación de la reforma político-electoral para designar a los 11 integrantes del Instituto Nacional de Elecciones. El PAN quiere ratificar a los actuales consejeros del IFE, quedan cuatro, y no es mala idea;

2. Relaciones. La invitación que el coordinador de los senadores perredistas, Miguel Barbosa, hizo a Emilio Gamboa para que participara en su plenaria retrata la relación del coordinador priista con la oposición. Gamboa llevará a los suyos de plenaria a Mérida; y

3. Que no. Me corrigen: que la plenaria de los senadores del PAN en Morelia no fortalece la candidatura de Luisa María Calderón, corderista, al gobierno de Michoacán, sino la de Marko Cortés, maderista. Como sea, Cocoa la buscará.

Nos vemos mañana, pero en privado

lopezdoriga@milenio.com