Articulista invitado

Cinco medidas para que el comercio beneficie a los pobres

Las personas de escasos recursos están aisladas de los mercados; no tienen acceso a tecnologías, como semillas y fertilizantes modernos, con las que podrían mejorar sus ingresos.

Colaboración de
JIM YONG KIM*
y ROBERTO AZEVÊDO**


En los 25 últimos años, mil millones de personas —una cifra impresionante— han conseguido salir de la extrema pobreza, con lo que se ha reducido más de la mitad el número de quienes viven en tan lamentables condiciones. Es un gran logro, pero todavía podemos hacer más. Creemos que en los próximos 15 años podemos eliminar la extrema pobreza.

El comercio internacional, que ha impulsado el crecimiento económico y ha mejorado el acceso a nuevas tecnologías e innovaciones, ha desempeñado un papel muy importante en la reducción de la extrema pobreza. Lo ha hecho en el pasado y lo puede hacer en el futuro.

Ahora bien, aunque el comercio puede impulsar el crecimiento económico, las nuevas oportunidades comerciales no benefician automáticamente a los pobres. Simplemente, mucha gente se enfrenta a demasiados obstáculos para poder beneficiarse del aumento del comercio. Las desigualdades de género significan que las mujeres hacen frente a toda una gama de limitaciones que reducen su capacidad de participar en el comercio. A menudo, los pobres de las zonas rurales están aislados de los mercados y no tienen acceso a tecnologías, como semillas y fertilizantes modernos, que podrían mejorar sus ingresos. En momentos de declive económico, es frecuente que los trabajadores del sector informal caigan en la pobreza, al no tener ningún tipo de red de seguridad social. Además, más de 40 por ciento de los muy pobres vive en zonas frágiles y afectadas por conflictos, lo que representa un obstáculo de gran envergadura que impide que los pobres se beneficien del comercio.

Sin embargo, nosotros, en el Grupo del Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio —las mayores organizaciones multilaterales de desarrollo y comercio— creemos que hay una serie de políticas que puede ayudar a los países a lograr que los beneficios del comercio lleguen a todos sus ciudadanos, incluidos los más pobres.

En nuestro informe conjunto "La función del comercio en la eliminación de la pobreza", que se publicó el 30 de junio, se recomiendan cinco esferas de política que los gobiernos y la comunidad internacional deberían considerar para que el comercio favorezca más a los pobres.

En primer lugar, la reducción de los costos del comercio ayudará a profundizar la conectividad entre productores y consumidores y el mercado mundial. Un ejemplo concreto sería la aplicación del Acuerdo de la OMC sobre Facilitación del Comercio, que mejorará la eficiencia y la gobernanza en las fronteras y contribuirá a reducir los costos del comercio. Con esto disminuirán los precios que pagan los consumidores más pobres y se crearán oportunidades de empleo en el mundo en desarrollo. En África, solo se compra a otros países africanos 5 por ciento de los alimentos básicos importados, debido en parte a los obstáculos comerciales intrarregionales. La facilitación del comercio intraafricano haría que aumentaran los ingresos de los campesinos pobres y al mismo tiempo mejoraría la seguridad alimentaria.

En segundo término, los gobiernos y las instituciones multilaterales deben ayudar a financiar programas locales que conecten a los empresarios con los mercados. Apoyar las actividades de los pequeños campesinos pobres, sobre todo las mujeres, puede potenciar los beneficios del comercio, en particular en las zonas rurales. Esto conlleva hacer frente a los obstáculos internos que hacen que aumenten los costos que pagan los productores pobres. Por ejemplo, según nuestro informe, hay pruebas de que el aumento de la competencia en el sector de los transportes en África Occidental puede hacer que en un decenio el costo de transportar productos básicos agrícolas se reduzca 50 por ciento.

Lograr que los productores pobres tengan mejor información sobre los precios y las condiciones del mercado también puede ayudar. En Kenya y Etiopía, el aumento de la conectividad de los teléfonos móviles en las zonas rurales ha mejorado los intercambios de productos agrícolas, proporcionando a los campesinos alertas por SMS sobre los precios de los cultivos. Hasta tres cuartas partes de los campesinos dijeron que esto había contribuido a mejorar sus ingresos.

En tercer lugar, el apoyo de los gobiernos a una serie de políticas complementarias para mejorar la salud, la educación y la infraestructura creará las condiciones necesarias para una participación más amplia en el sistema de comercio. Los problemas que se plantean en este caso son enormes, al igual que los déficits de fondos para infraestructura. Según estimaciones recientes del Banco Mundial, solo en Asia Meridional, para que la región esté mejor conectada se necesitan inversiones en infraestructura de transportes que ascenderán de 411 mil a 691 mil millones de dólares (a precios de 2010) de aquí a 2020.

En cuarto lugar, los gobiernos y las organizaciones deben mejorar los sistemas de gestión y mitigación de los riesgos con que se enfrentan los pobres. Por ejemplo, cerciorándonos de que haya redes de seguridad social adecuadas, podríamos aumentar la capacidad de la gente para resistirse a los choques externos y aprovechar las oportunidades de mejorar su vida. Las políticas comerciales también pueden contribuir más a gestionar los riesgos. Por ejemplo, en África Oriental una reducción
de los obstáculos comerciales puede ayudar a mitigar los riesgos que plantea el cambio climático para la seguridad alimentaria.

Por último, los gobiernos necesitan cifras más precisas. Una mejor recolección de datos y análisis ayudará a los funcionarios a concebir y aplicar políticas eficaces para aumentar al máximo los beneficios del comercio. Los métodos innovadores de recolección de datos brindan nuevas formas de conectarse directamente con los pobres. Por ejemplo, se han realizado sondeos experimentales de comerciantes pobres por SMS, que han generado nuevos métodos de identificar la corrupción con que se enfrentan.

Se está haciendo mucho, pero hay muchas más oportunidades de lograr que el comercio ayude a todos. Nuestras organizaciones han aunado sus esfuerzos para aprovechar las oportunidades comerciales de tal manera que contribuyan al desarrollo económico, superen los obstáculos que hacen que los beneficios del comercio no lleguen a los más pobres, aumenten los ingresos y mejoren la vida de la gente. Prometemos dirigir un enfoque más coordinado que aumentará los grandes beneficios que el comercio aporta a todos y que nos acercará al objetivo histórico de eliminar la extrema pobreza en apenas 15 años.

* Presidente del Grupo del Banco Mundial

** Director general de la Organización Mundial del Comercio