Desde la Raíz

La fiesta del libro, a las plazas

¿Si llegó acudir en aquellos años de principios de los 80’s, a las ‘fiestas del libro’, seguro entenderá mi nostalgia? Decenas de vendedores llegaban de todas partes del país, con volúmenes únicos para los ojos de los lectores de la zona sur de Tamaulipas.

Entonces era muy jovencito, ávido de conocimiento (de alguna manera lo sigo siendo) y quería beberme el mundo a grandes sorbos. Son pocos los ayuntamientos que han apostado a continuar con la ahora llamada feria del libro, siguen siendo pocos los que han decidido apostar a la cultura. Insisto.

Pero afortunadamente esta administración que termina y sobre todo la anterior, no han sido la excepción y la han impulsado; muestra de ello es la XVI Feria del Libro de Tampico 2016 “Un mar de lectura”, se lee en su slogan.

Mi memoria ineludible me remonta aquella plaza en el ahora Centro Histórico del Puerto, abarrotada de puestos con infinidad de libros de toda índole, por donde uno apenas podía caminar.

Eran mi alegría. Lo poco que tengo de lector se lo debo a ese encuentro, a ese gusto de olores y leer títulos, que desgraciadamente no he vuelto a vivir o ver aquí en mi ciudad.

Sabrá usted que son tiempos difíciles, que el número de lectores dentro de nuestra geografía compite (como sucede siempre) entre los países que menos lectores tiene. Y sea dicha la verdad, a mi ver en ese sentido, esa tendencia, puede que nos venga de herencia.

Se ha hablado que España es de los países europeos con más librerías y menos lectores ¿así como lo lee? Cuyas cifras le ubicaban en un 63% en 2013, siete puntos por debajo de la media europea, que es el 70%. Y sus tendencias han ido a peor. Muy cerca a la realidad de nuestra historia. 

Datos y más datos sobre el estudio “Hábitos de Lectura”, hecho por la OCDE y la UNESCO, posicionó a México en el puesto 107, pero de 108 países, con aproximadamente dos libros anuales por persona.

Y remata con que un 40% de nosotros, jamás ha pisado una librería; el 13% nunca ha leído un libro y un 70% de los mexicanos lee lo mismo que antes o menos -según cifras de la Encuesta Nacional de Lectura del Conaculta-.

Hasta aquí todo es claro, no somos un país de lectores; pero sería bueno que desde la casa se cambiara esta tendencia, empezando por no prohibir a los niños la lectura de comics, cuentos o revistas nada literarias. No frustrando y matando su curiosidad. ¡Hay que llevar los niños a la feria del libro!.

Y también sería bueno que los municipios, rompieran con los muros y sacaran la cultura a la calle, para que la Feria del Libro vuelva a ser gestora, no de decenas, sino de cientos y por qué no de miles de jóvenes lectores.