Desde la Raíz

El Playazo y la Feria de San Marcos

Cuando vi esa nutrida marabunta desplazándose dentro del centro histórico y sobre todo frente la Plaza de Toros de San Marcos -y en general en toda la geografía de Aguascalientes- estupefacto me dije: esto solo puede tener su similar aquí con el “Playazo” en el bulevar costero de la playa de Miramar, en Ciudad Madero. Pero desistí al saber que allá se contabilizan arriba de 5 millones de turistas que llegan en busca de diversión, contra los poco más de 32 mil que visitaron que este año asistieron al evento playero.

Era sorprendente observar cómo familias enteras desfilaban con carriolas con bebés; padres y madres, muchos de estos últimos con sus bebidas alcohólicas en las manos, pero por sobre todo, muchos pero muchos jóvenes ebrios.

Por un momento y vanamente traté de hacer mis cuentas del número de personas que pasaban sin repetirse y no dejaban de pasar en un mismo punto. La verdad, pronto llegué a perder mis cuentas; concluí que sin duda no hay parangón. Y eso que apenas empieza.  

La Feria de San Marcos abarca del 15 de abril al 7 de mayo y es considerada por excelencia como la “Feria de México”, un festejo que aunque popular, reúne de algún modo en convivencia a los tres niveles socioeconómicos (o dos, como gusten), algo que nunca deja de asombrar.

Para este 2017 se espera una derrama económica de 6 millones de pesos con una organización de 2 mil eventos diversos, de los cuales el 85 por ciento son gratuitos. La fiesta tiene orígenes muy remotos, y deviene de una celebración de tipo religiosa a fines actualmente más paganos.

El día fuerte es precisamente el 25 de abril, día del santo patrono; el templo y la colonia llevan su nombre: San Marcos. Es una de los cuatro barrios más antiguos que conforman Aguascalientes: La Estación, Guadalupe, El Encino (Triana) y San Marcos.

Más de un ciudadano se mostró molesto por la actual fiesta; me dijeron: “La fiesta no es lo que fue” y, “ahora es el pretexto tan solo para emborracharse”. Un taxista se proclamó vidente y aseguró: “No quiero pensar en una estampida humana, sería una desgracia total”. También vi lo que nunca he visto aquí en la zona conurbada en mi recorrido a los tres barrios, a familias enteras acudir en Semana Santa a orar juntos y recordar la pasión, muerte y resurrección de Jesús Cristo.

No quiero satanizar esta fiesta tan importante para el movimiento turístico de aquel lugar; Aguascalientes es mucho más que esta cara de su feria: tienen la Isla de San Marcos y sus hermosas edificaciones antiguas, sus parques y museos. Tiene mucha tradición. Como nosotros, tenemos más que playa y alcohol. Solo hay que buscarlo.