Desde la Raíz

Internet como escape a la realidad

Son las 6:00 de la mañana del pasado 17 de mayo en uno de los miles de hogares que componen la zona metropolitana del sur de Tamaulipas, con sus aproximadamente más de 859,419 habitantes de acuerdo con el último censo oficial del 2010 por el Inegi, Conapo y la Sedesol.

Saúl de 15 años de edad proveniente de una familia asalariada se ha levantado puntual -antes incluso que sus padres, quienes se han de preparar para salir en busca del sustento- sin desayunar; lo primero, antes de hacer parada incluso en el retrete, se planta en la mesita de su cuarto y enciende su laptop, para enfrascarse en una batalla muy diferente a la que enfrentan a diario sus progenitores.

Los años no pasan en balde y de aquel ligero programa Tibia para multijugadores en línea creado a finales del siglo XX, ahora han sido superado: los retos que enfrenta el incipiente estudiante son mayores y más costosos: requieren por lo menos de una computadora con 8 a 9 gigabytes libres de polvo y paja.

League of legends, World of warcraft o de perdido Minecraft, son juegos en red que lo atrapan y lo alejan de una realidad que tarde o temprano habrá de alcanzarlo. Como dato adicional, el mismo Tibia actualmente tiene más de 60 mil jugadores de todo el mundo, respaldado con 74 servidores entre Estados Unidos y el Reino Unido, incluyendo dos servidores más alojados en Brasil tan solo para la comunidad latinoamericana.

La ONU instituyó el 17 de mayo como el Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, mejor conocido como el Día Internacional de Internet. Es ésta bifurcación de Internet en la que Saúl ha encontrado almas gemelas, con los equipos que se comunica a través del frío chat e incluso, con los que de pasar a mejores etapas del juego, hasta podría ganar dinero en ese mar de palpitantes ordenadores.

Tras el trabajo, quedan pocas ganas y oportunidad de supervisar la ocupación de los hijos, quienes llegan a sumergirse de tres a ocho horas frente a las pantallas, esperando “matar” contrincantes -los que más puedan- para alcanzar el mayor número de ítems (difíciles de conseguir) y lograr con ello, un mejor nivel; y por qué no, dinero.      

Aunque muchos padres se quejen de las desventajas del Internet, este es un paso inevitable; sin embargo, Tamaulipas es de los estados del país que más usan internet para fines educativos. Así como en su momento tuvo lugar el adelanto que impuso la radio, la televisión y los primeros juegos de video; la red que conecta a otras redes y dispositivos para compartir información, llegó para quedarse.

Papás, por difícil que parezca, hay que acercarse a estos jóvenes que escudriñan páginas, sitios o softwares. Entrar en su mundo e invitarlos a que prueben de las bondades y el amor de la familia.