Los Sonámbulos

De la “incapacidad entrenada”

A partir de su vida como nación independiente (Siglo XIX), la nuestra ha registrado algunos periodos de estancamiento económico. Según los estudiosos de estos fenómenos, uno se presentó en el lapso entre 1858 y 1867, donde los llamados "conservadores" y liberales" hicieron todo lo posible por infligirse el mayor daño posible conforme al canon azteca, sanguinariamente vigente.

Como se sabe, en esa década al país le sucedió de todo: guerra civil (1858-1861), invasión extranjera (1861-1864) y, para coronar la fiebre autoflageladora, un gobierno encabezado por las barbas y patillas liberales de un extranjero (1864-1867)

No es posible dar cuenta aquí de toda la violencia, miseria, hambrunas, epidemias, delincuencia, etc., que se generó en ese tiempo, pero es claro que estaba en su apogeo el deporte nacional por excelencia: exterminarse mutuamente, con tantas vidas perdidas por una causa o por otra, y manos dedicadas a la milicia y no al cultivo de la tierra.

No habían faltado estallidos sociales en otras décadas, que sin duda dejaron sus reminiscencias, como fue el caso, por ejemplo, de la "Guerra de las Castas", en Yucatán, con los criollos haciéndole la vida imposible (la especialidad por esas tierras, dicen, a diferencia de Guerrero, donde se confirma que ahí te matan de una buena vez) a los indígenas en las actividades agrícolas, pero recibiendo apoyo de inversionistas (todavía no se les conocía como "capitalistas" u hombres de negocios) de los Estados Unidos para el cultivo del henequén.

En síntesis, era imposible que la economía nacional pudiera impulsar nada en el período 1858-1867, salvo la producción de pulque y algunas regiones que sí aportaron algo -Yucatán, Baja California, etc.,- aunque no lo suficiente para que se registrara un saldo positivo en el PIB.

Este ha sido uno de esos lapsos de estancamiento económico que presentaron condiciones realmente extremas, donde es posible imaginar la intensidad de la violencia, de la refriega a punta de bala y de todo en diversos frentes; de la confiscación de bienes, del robo de otros, etc.

Otros períodos han registrado un no crecimiento económico sin episodios similares a los descritos, aunque de violencia no han carecido, incluso de la "institucional", que es la peor pues se trata de acomodos o "ajustes" entre "famiglias", como sucedió durante 1994.

Empero, el estancamiento económico que data de 1982 a la fecha, ni técnica, ni teórica ni históricamente se justifica, y más bien encaja en lo que Thorstein Veblen, sociólogo satírico de los ricos perezosos, denominó como la "incapacidad adquirida mediante entrenamiento", algo semejante a una diabetes intelectual progresiva, desprovista de cualquier razonamiento analítico. Es el dogma, pues.