Los Sonámbulos

Sobre fullerías existenciarias

Entre el infortunio como programa anticipado de gobierno, eufemísticamente cantado como "reformismo transformador", y el análisis dolorido de la realidad diaria, está el carácter en que los legados envenenados (tradiciones) nutren las formas o modos de ser y "ayudan" a mitigar angustias extremas.

A esto que con el rosario en la mano se denominó toscamente "mexicanización", se le conoce con la poética etiqueta de "alma nacional", ese enorme hueco existencial en el que hasta el homérico Aquiles aceptaría el descenso y reinar en el mundo de los muertos antes que ser labrador y servir a otros indigentes de poco caudal.

Es, dirían los heideggerianos, un "Dasein" folklórico, más que un producto casero de exportación (como la narcocultura) pero reforzado, sin trances ni lucubraciones intelectuales; es, pues, un acto meramente rutinario.

"Higa no ganó con la venta de la casa a Videgaray", difundió ahora Wall Street Journal, buscando corregir la tormenta que ese mismo diario originó. Exceptuando los 23 mil millones de pesos que, dicen, obtuvo la empresa por contratos de obra cuando el ahora titular de Hacienda lo fue de finanzas del gobierno mexiquense y en la actual gestión federal, aseguraríase también que Higa, en efecto, tampoco construyó la Casa Blanca presidencial.

En esa línea de sicología evolucionista asociada a la economía, en la que Darwin y Spencer demostrarían que el único animal político progresista, por egoísta y hasta simpático, es el mono, los ejemplos de espíritu colectivo son enternecedores:

"Estamos viviendo el mejor ciclo de la banca en los últimos 100 años en un entorno altamente competitivo", dijo el líder del gremio, quien pasó por alto enfatizar lo esplendoroso que ha sido para ese sector disponer de recursos ciudadanos durante los últimos 17 años (y los que faltan) vía Fobaproa, atraco especulativo legitimado y administrado por los gerentes en turno.

La omisión de la fullería existenciaria, donde los golpes traicioneros resultan una sesión de masaje terapéutico, alcanza su cenit mediante el "control" de los instintos, las creencias, las virtudes morales y sociales, probando que la economía, particularmente el capitalismo neoliberal, no es más que un sistema mecánico de emociones místicas:

La Reserva Federal de los Estados Unidos dejó para otros días de este año jalar del gatillo.

Así, el tipo de cambio peso-dólar se agarró de los fundamentos y prolonga su agonía, pero para impedir que se sume al cementerio nacional, con sus miles de muertos y desaparecidos, hay que ser agresivos e inyectar más millones de dólares, evitando la dinámica generada por los "espíritus animales" y los efectos "erráticos", según el médico de Banxico. Fácil: las "fugas", como las embusteras mareas especulativas, no existen.