Los Sonámbulos

De espíritus caídos y el ciclo interminable

El año 2015 terminó como empezó el 2016: con muecas forzadas y sonrisas ensayadas en lo económico y político, lo cual no impidió que se propagaran los más oscuros presagios.

No estará ya "Lucille", esa guitarra Gibson ES-335, en manos de su prestigioso propietario, el ahora más legendario B.B. King, para acompañar el lamento ni la depresión de los espíritus caídos que, según voces autorizadas, prolongarán su ciclo, a la vista interminable.

¿De cuándo acá los órganos de fonación del capitalismo neoliberal, como por ejemplo el Fondo Monetario Internacional (FMI), anuncian períodos de crecimiento económico decepcionantes, con su infaltable aumento de desigualdades? ¿Será acaso para que se diga, por primera vez, que los gurús estuvieron acertados en sus pronósticos? ¿Es para provocar indigestiones, sumándose a los recalentados de la temporada?

Lo curioso no es tanto que se busque algo de credibilidad a partir de vaticinios que asombrarían al francés Michel de Nostradamus y lo obligarían a volver al redil de la medicina, sino las causas de un ambiente, peor de enrarecido que el del Distrito Federal y el Estado de México.

Según esto, los amenazadores espectros danzan alrededor de la vejez poblacional, la baja productividad y los coletazos del timo financiero de 2008 con sus hipotecas subprime.

Principalmente, los fantasmas acechan con los efectos de la caída de los precios del petróleo en naciones "emergentes" (eufemismo de pobreza o tercermundismo), la desaceleración de la economía China y, como no podía ser, la "volatilidad" financiera, uno de los gastados trucos de la jerga neoliberal para evitar referirse a la especulación salvaje, sin controles, antes denominada "comercio de divisas".

Una de las observaciones es que los sectores financieros de muchos países aún tienen debilidades, y los riesgos de los mercados "emergentes" han aumentado al haber contraído deudas en dólares (como nuestro país) y luego de que la Reserva de Estados Unidos aumentó su tasa de interés.

Esto no es descubrir el agujero en la dona, sino simular que la crisis financiera de 2008 no ha sido atendida en sus males originales, que los jefes de gobierno solo han estado buscando paliar los efectos de un fenómeno al que no se ha querido aplicar lo que los clásicos de la ortodoxia, con humor solemne, denominarían "terapia de choque", esto es, meter en cintura al rapaz mundillo financiero.

No se trata de desear feliz año nuevo con una pistola en la mano, pero los augurios fondomonetaristas para el año que recién se inicia son algo semejante, así como un recuento de entuertos de las últimas décadas.

En nuestros país, a falta de reglas claras y de algo mejor, habrá discusiones y eventos para solaz del público: "despenalización" de la mariguana sin afectar la industria criminal, visitas de santos (Francisco) y diablos (los Rolling Stones).