Los Sonámbulos

De la angustia de largo plazo

Los campeones del optimismo de corto plazo, que al mismo tiempo son promotores de la angustia de largo plazo, han encontrado motivos para los fuegos artificiales y el auto-incienso: por fin, tras nadar de a muertito y a expensas de los impuestos ciudadanos por más de 20 años luego del "diciembrazo" Salinas-Zedillo y su engendro Fobaproa-IPAB, la banca ha comenzado a ampliar el crédito.

Todavía sin que el adefesio neoliberal desaparezca como elemento de desvío de fondos públicos para engordar la cartera de "inversores" y banqueros, primordialmente extranjeros, casi, casi se dice que es preciso aplaudir que los señores banqueros cumplan con parte de su oficio pues contribuyen al fortalecimiento del mercado interno.

Si en "El absurdo mercado de los hombres sin cualidades" no hace falta echar mano de teorías manipuladoras para explicar cómo se puede imponer un sistema de abusos y estafas en la narices de todo mundo, según el filósofo teutón Anselm Jappe, aquí menos, pues ni la simple estadística podría, aunque se intente, ocultar la deformación:

En las casi 5 mil 428 tiendas de autoservicio y en las 2 mil 55 departamentales, así como en 183 tiendas especializadas, todas agrupadas a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales A.C. (ANTAD), en los últimos dos meses las ventas crecieron 9.1 por ciento, una tasa de más de 6 por ciento. Además, también en enero y febrero la venta de automóviles aumentó 14.5 por ciento (nunca se dice que a crédito)

Frente a este consumo en plena "cuesta" de inicio de año, supondríase que, más que una historia de manipulación, detrás se ocultan episodios de seres no ahorrativos, sino codos, tacaños de lo peor, y que los quejosos del mísero aumento salarial no son sino matraqueros de oportunistas electoreros que, por cierto, han abandonado su preocupación por incrementarlo.

¡Albricias!: el crédito no sólo se ha "reactivado" y ampliado a empresas e industrias, sino a los ciudadanos en general. El financiamiento al consumo (discretamente llamado "privado") ha superado 11.4 por ciento en el lapso referido. No se dio a conocer el "detalle", pero los plásticos bancarios y de tiendas departamentales están "solventando" las necesidades de alimentación y vestido, lo que el salario de la ficción constitucional tendría que cubrir.

De modo que, contrario a lo que suponía el "teólogo de la muerte", de Borges, "el alma" moderna puede prescindir de la fe, pero no de la caridad, menos del crédito, suficientes para tener acceso al paraíso.Como es normal, muebles, electrodomésticos, vehículos y demás productos comenzarán a "afantasmarse" hasta la invisibilidad, profundizando la caridad, incluso las piadosas acciones oficiales con la apertura de comedores populares, mientras el préstamo se vuelve un instrumento de tortura medieval.