Los Sonámbulos

Ricitos de oro y el bandido sedentario

Justificación y consuelo de la estulticia humana, el "príncipe de las tinieblas" es también, según diversos textos religiosos, estampa "casi" indisputable de la codicia, afán de lucro. Pero el "casi" y los tiempos bárbaros de la actualidad lo han colocado en una situación de debilidad y, para efectos prácticos, sería uno de tantos ideólogos del capitalismo neoliberal, predicador de la teología económica del !sálvese quien pueda!

Perdido el respeto y el "prestigio" en el ámbito económico, al Maligno sólo le queda su vejez y, según crónicas recientes, andar promoviendo linchamientos en donde los seres anteriormente se convertían en dioses (Teotihuacán) y ahora se metamorfosean en Fuenteovejuna (algo que rebasa con mucho el simple diagnóstico del desencanto y el chocante "mal humor")

En fin, Mefistófeles tiene poco qué hacer ante las nuevas prácticas de empeñar el "alma" frente a la pretendida perpetuación de los fundamentos especializados en someter y exprimir al cliente hasta dejarlo seco, manteniéndolo en calidad de "zombi". ¿Cómo se logra esto?

Bueno, la invención del crédito no es obra propiamente del diablo (estuvo más allá de su macabra imaginación) pero ha resultado un instrumento para alimentar ilusiones de largo plazo, con momentos de felicidad de muy corto plazo, parte de un camino sembrado de bombas.

Según algunos observadores del fenómeno del crédito, la ilusión de la prosperidad es la que ha mantenido en pie (noqueado, pero en pie) al capitalismo depredador pues lo mismo engancha a los que adquieren dispositivos móviles a plazos o en planes, que aprisiona a los ciudadanos de las naciones con el único fin de lucrar.

Es lo que, en la lógica de los grupos de presión, el economista y sociólogo Mancur Olson define como el "bandido sedentario", ese que no reduce su actuar en el abigeato de hoy, sino que ve el de mañana y los métodos para ampliarlo ("Poder y prosperidad. La superación de las dictaduras comunistas y capitalistas", Siglo XXI)

Ejemplo de ello, el anuncio del Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto de extender la Línea de Crédito Flexible a nuestro país, por la cual desde el año 2009 se han pagado 1,713 millones de dólares, sólo para mantenerla disponible. De 67 mil millones de dólares, la "linea" pasó a 88 mil millones de dólares, "como medida precautoria ante posibles riesgos externos para la economía azteca", se dijo el viernes pasado.

De modo que, con todo y "la solidez de los fundamentos", la marcha galopante y la fortaleza de la economía según el autoengaño del auto-incienso, otra vez "Ricitos de Oro" (el gobierno), no resuelve ningún conflicto, se aferra a la pesadilla y lo único que se le ocurre es huir por la ventana frente a esta suerte de exacción parafiscal de los agentes neoliberales (saqueo pasado por prevención legal para enfrentar futuros saqueos).