Los Sonámbulos

Jefferson: en partes


Thomas Jefferson, uno de los progenitores de Estados Unidos, ya tenía puesta la mirada en su vecino país del sur desde 1786 cuando atisbó "arrebatárselos parte por parte" a los españoles con base en la explosión demográfica.

Lo que sucedió después no fue precisamente así, pero la misión jeffersoniana se cumplió con casi la mitad del territorio nacional y no sólo gracias a su "Alteza Serenísima", López de Santa Anna.

Otros tiempos, otra forma de articular estrategias de expansión, ya no es necesario andar arrebatando predios poco aprovechados por "perezosos" y holgazanes, diría Marx en el caso de California.

Ahora, con el control de la economía y de los gobiernos es más que suficiente. No hay más que ver el contenido de la recientemente aprobada reforma energética que, por más bondades que se canten, esconden un cúmulo de saqueos históricos al amparo de reglas estilo don Porfirio Díaz y su cohorte de "científicos".

En serio: ¿se ha modificado el espíritu depredador de los recursos nacionales que siempre han sido apetecidos por las potencias extranjeras y sus compañías?

Uno quisiera pensar que, en efecto, las voluntades dibujadas por el pensamiento capitalista no han sido producto de un fenómeno sinestésico (ver música o escuchar colores, lo que en este caso sería ver honestidad en los mercados especuladores) y que todo el latrocinio pasado es un episodio nacional enterrado, casi una anécdota de tras tu pijes que hoy no sería posible, pero...

Algunas de las grandes compañías a las que se les están abriendo las puertas para la explotación de los hidrocarburos arrastran una estela de saqueo al amparo de supuestos beneficios, como Exxon con la explotación del cobre en Chile durante 24 años, por ejemplo, declarando pérdidas para no pagar impuestos.

El remoquete de "Cártel de las Siete Hermanas" de las grandes compañías petroleras no es casual ni gratuito. Condensan el despojo y usufructo de los recursos naturales de los países.

En descargo, hay que decir que su actuación no ha sido por enviar comandos de asaltos ni legiones de almas buenas. No. Han contado siempre con gobernantes prestos para el "business", poco escrupulosos.

Así que dos siglos después, la tarea jeffersoniana llegó a un punto culminante. En partes el despojo es mejor y quizás unos se darán cuenta, sólo para poder decir: "ya nos saquearon; no nos volverán a sacar" (ajá).