Areópago

Los pobres en las encrucijadas culturales

El 28 de enero, Dn Luis Martín Barraza, temprano inauguró el XXVI Encuentro Diocesanos de Comunidades Eclesiales de Base(CEBs), a la mitad del día estaba en otro encuentro diocesano, ahora de catequesis y ya por la tarde, estaba en San Pedro de las Colonias. Haciendo estos caminos va el cuarto Obispo de Torreón, penetrando en tantas comunidades cristianas, para conocerlas en la formación de su fe, y en los métodos que cada una tiene para hacer una evangelización de la cultura lagunera.

En la Parroquia del Ejido  La Unión, el Obispo se encontró con alrededor de medio millar de laicos comprometidos en el trabajo de las CEBs., con unos pocos sacerdotes y religiosas misioneras de la Pastoral Diocesana. Con el tema “La dimensión social del Evangelio” se enfrentó el compromiso  cristiano de analizar los muchos modos como el Evangelio reta desde la realidad, en el entendido de que Evangelio que no penetra la cultura, y entre nosotros es la cultura lagunera, no es eficaz para transformar la realidad.

Se es consciente de que en el año 2018 estamos en una coyuntura electoral muy delicada, y, que en cuestión de oferta, las fuerzas políticas tienen un enorme avance y una técnica muy estudiada, pero los análisis que nacen desde el Evangelio, ven a los signos de los tiempos, que es una visión mucho más fina y con criterios transformadores más inteligentes, pero usados por gente pobre que buscan los políticos para mandar sus mensajes portadores de ofertas de poder. Nada más que es el servicio el que hace la más sana política en favor de los empobrecidos, que muchos no piden limosna sino justicia. Los pobres son quienes están viviendo en las encrucijadas culturales laguneras. Están donde se organiza una reliquia, una danza, una peregrinación; una disputa con un borracho, un drogadicto, que son como los endemoniados de nuestro tiempo, que buscan a los creyentes para ver si los introducen en una comunidad de fe, donde puedan sanar de tantas aberraciones, que les llevan a cometer tantas tarugadas. Observan y  dan camino. Los que piensan bien, no utilizan a estos descartables de la sociedad, ni para su ganancia, placer, ni enriquecimiento ilícito. En estos campos y en otros muchos parecidos, juegan como Dios les da a entender ya que nadie les enseña qué métodos tienen  los borrachos y los drogadictos. También a estos escenarios, llegan los políticos con sus despensas, varillas o cualquier otro premio económico, con el virus del poder. No todos, pero los hay.


jesus_delatorre@live.com.mx