Areópago

El petróleo para todos

El actual gobierno federal está impulsando lo que llama reforma estructural que por lo pronto contiene: reforma educativa, petrolera o energética, fiscal o de impuestos. Las propuestas no se salen tan bien. Ya se sabe que en todas ellas está implicado el extranjero, sobre todo a través del Fondo Monetario Internacional o la Organización Mundial del Comercio, organismos poco afectos a fijarse en las carencias económicas de los pobres y sí muy atentos a que las empresas internacionales y sus filiales en el país, sean altamente beneficiadas, aunque el hambre avance tanto como la corrupción en las clases altas.

El petróleo parece que se nos va como riqueza nacional, aunque oficialmente se nos diga que el Estado conservará la propiedad, pero una interpretación bastante chistosa de ese dicho, está en que las empresas trasnacionales vendrán a explotar el petróleo, haciendo el quehacer como la criada de la casa, que se encarga de todo lo pesado del quehacer y se le hace sentir como si fuera dueña del caserón, sabiendo que el dueño de la casa le paga para que eso diga. ¡Nos ven tan limitados de cerebro los que así piensan!

Es cierto que muchos gobernantes tienen la mentalidad de comerciantes que en cuanto ocupan puestos de gobiernos, empiezan a caminar por todo el mundo haciendo ofertas del país, como si fueran dueños absolutos, y olvidándose de su deber de limpiar toda la corrupción que hay tanto en PEMEX como en otras áreas de l a administración pública. Los que ofertan recursos del país, bien saben que la mayor riqueza de tales recursos se obtiene cuando se industrializan para el bien de la propia comunidad. Desde cuando que están aprobadas cuatro refinerías y no hay empeño en activar tales aprobaciones.

El petróleo, siendo un bien de la Nación, debe ser destinado sobre todo para favorecer a los pobres, marginados a quienes sus condiciones de vida les hacen casi imposible salir de la miseria. El amor a este enorme pobrerío debiera activar la mente creativa de todos los que están en posibilidad de tomar acuerdos sobre los valiosos recursos petroleros.

Pero en estos campos concretos de la reforma estructural, los integrantes, tanto los Senadores como los Diputados están tan ajenos, que no votan en conciencia sino de acuerdo a lo que les dictan las empresas que representan, más su Gobernador. Los argumentos por la salud del pueblo son puro cuento. Después cuando las leyes salen inadecuadas a la realidad del país, se enojan porque la gente protesta en las calles, en las plazas. Se quiere que las protestas sean por donde no se interrumpa el tráfico, o sea, controlar la protesta para que ahí sigan. ¡Menos caso se les hace así!

jesus_delatorre@live.com