Areópago

“Sin participación social nos hundiremos”

“Sin participación social nos hundiremos” dijeron los obispos mexicanos en su mensaje de Pascua del año 2014,  “Por México, actuemos ya”, mensaje que adquirió gran resonancia porque fue leído ante Peña Nieto, en ocasión de la visita que éste hizo a la Conferencia Episcopal Mexicana para hablares sobre las “reformas estructurales”.

Lectura que se sabe,  le disgustó a Peña Nieto. Posteriormente, ese mismo escrito le fue leído al Papa Francisco, cuando los obispos mexicanos acudieron a su visita “ad limina” al mes siguiente, y luego el 7 de junio del mismo año, Peña Nieto pidió una audiencia con el Papa, que le fue concedida, pero Francisco no ha dicho nada de las famosas reformas estructurales. 

El estado de ánimo actual de los mexicanos y de los laguneros en cuestión política, es desastroso, de lo que no queremos hablar. Nos une más el equipo Santos, que nuestras desgracias económicas, políticas, sociales.

Por tal razón el oír hablar sobre las reformas estructurales equivale a quién dejamos sólo chiflando en la loma.

Es tan extraño el discurso de reformas estructurales, que la inmensa mayoría del pueblo no le tiene en cuenta. Por eso en política, el pueblo actúa como convenenciero: agarra lo que le dan y vota por el donante.¿A fin que le vale!El comportamiento de dejadez o despiste no garantiza el bien de la ciudadanía. Cuanto más abundan las noticias desalentadoras en cuestión política, más urgencia hay de una participación madura de los ciudadanos.

La política como la hacen los políticos, no interesa. La política como necesita el pueblo, es el corazón del actuar certero.

En el citado mensaje de los obispos mexicanos, se hacían ésta pregunta: “¿Qué garantizará que la Reforma Política consolide una auténtica democracia y una real participación ciudadana que supere las artimañas de los más habilidosos para lucrara con el poder? ¡sin verdadero amor al prójimo,  sólo habrá una búsqueda ambiciosa del poder!”. Eso es lo que estamos viendo, no sólo con las trampas de un Verde, muy verde, que se trae a todo mundo loco, y no lo pueden desconocer.Comentario.

El 21 de mayo falleció el P. Lorenzo Sánchez, párroco de Cristo Rey. El pueblo y presbiterio y Obispo de Torreón, le despidieron con un gran cariño, después de que por años presidió la parroquia a la medida generosa de sus posibilidades de salud. Su cuerpo fue trasladado a Sombrerete, Zacatecas, de donde era originario.  

¡Descanse en paz, el “lencho” apreciado!