Areópago

El matrimonio en la cultura de lo provisorio

El pasado 22 de mayo, se inició el anunciado taller bajo la guía de la Exhortación Apostólica, “La Alegría del Amor” que trata de los problemas actuales con los que se topan las familias modernas. La valía del documento pontificio la da el hecho de que es el resultado de una amplia consulta al interior de la Iglesia Católica, así como a 200 universidades de  prestigio en el mundo, pensadores católicos y no, poetas. La Iglesia Católica mostró su interés celebrando un Sínodo Extraordinario de Obispos en el año 2014 y el Sínodo Ordinario de Obispos en el año 2015. No es un documento de un autor sino una autoría amplia a nivel mundial, sintetizada por el Papa Francisco y entregada al mundo con un lenguaje sencillo.    

El taller mencionado se está llevando a cabo en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, los domingos, a partir de las 10.00, con una metodología eminentemente participativa, donde en las mesas de discusión se encuentran: el chavo estudiante, soltero que en algunos casos duda en casarse, mujeres y hombres con hijos pero que ya no viven con su cónyuge, parejas divorciadas y vueltas a casar y otros que no saben por dónde hacer camino, pero que participan con gente que toma con mística la vida conyugal como son los esposos, los catequistas, los miembros de Comunidades Eclesiales de Base y otras agrupaciones.    

En las mesas de discusión dijeron que a muchos ya les anda, pues cada vez son más las familias con un solo jefe, sin olvidar a “aquellos ojitos verdes que no saben olvidar”. La televisión que ya salió más intrusa que una suegra remolona. Por donde quiera se aparecen los jóvenes desesperanzados pos las experiencias negativas que ven. A esto, le echa leña a la lumbre la televisión, el internet, el celular, etc., con una oferta apetitosa y cochina de abaratamiento de la vida sexual, donde muchos piensan, pues se ve, se vale y ¡vámonos ahora que el lodo se abarata!!    

Y en esta convivencia matrimonial que no tiene lazos profundos entre los cónyuges, viene el descorche familiar donde cada quién piensa que lo mejor es lo que cada uno hace. Quienes viven experiencias conyugales apoyados en metodologías pastorales, como los del Movimiento Familiar Cristiano, no dejan de ver con gratitud el que la Iglesia  está proporcionando herramientas muy abiertas, sin desconocer los desbarajustes de la sociedad moderna, pero que dan para caminar con seguridad, con firmeza muy cuestionada, pero conociendo la certeza en quien creemos.