Areópago

Al filo de la navaja

Los comentarios que actualmente transmiten los medios de comunicación social sobre las llamadas “reformas estructurales”: política, educativa, fiscal, telecomunicaciones y energética, la mayoría se decide por hablar lo menos posible; pero advirtiendo que se trata de un tema inevitable, buscan qué opinión está dando el gobierno, y de acuerdo con esa, hacen su nota informativa. Además, hay una publicidad avasalladora del gobierno sobre lo que sus personeros piensan que es lo mejor que le pudo acontecer a México. Pero hay una minoría de medios de comunicación social, donde lo menos que dicen, es que se trata de una reforma adecuada a las empresas trasnacionales, para que inviertan en este país de puertas abiertas para negocios muy ventajosos. El país se les ofrece como ganga. Frente a estos dos modos de informar, está al filo de la navaja  la verdad y la mentira, la injusticia y el reclamo por la justicia social.“Desde la Fe”  es un semanario del Arzobispado de México, como la Buena Nueva o es del obispado de Torreón. Aquel tiene seiscientos mil ejemplares en cada tiraje; este está acercándose a los cinco mil. “El pasado 3 de agosto, a través del semanario Desde la Fe,  la Arquidiócesis de México acusó que la reforma energética está “eclipsada por el daño financiero de una empresa (Pemex) que ha sido botín de pocos y lastre para los contribuyentes”.“En el editorial titulado “¿Salvar a Pemex?”, la Iglesia señala: “Que la federación asuma  parte de este financiamiento como algo sano, no justifica, de forma alguna, la opacidad, la falta de rendición de cuenta y, más grave, la corrupción, porque un gremio, nacido de la lucha, abusó de sus derechos hasta comprometer el futuro de sus trabajadores. El escándalo de que los contribuyentes barran la basura para justificar la excelencia de la empresa…y por esa misma ruta camina la Comisión Federal de Electricidad”.Las llamadas “reformas estructurales” ahora son acompañadas por una publicidad descomunal sobre sus bondades, según el gobierno. En sana lid, si fueran tan buenas, no necesitarían tal publicidad. Se acreditarían por su beneficios económicos al pueblo: gasolina,  gas,  luz,  ¡porque tenemos que esperar varios años? Las fuentes de empleo y empleos mejor pagados, van montados sobre las nuevas empresas que se van a crear. ¿Ahora con eso están consolando a miles y miles de mexicanos, que al momento no tienen para comer ni otras necesidades elementales? ¡Qué ganas de que los responsables de la elaboración de estas leyes tuvieran uno o dos salarios mínimos, como la inmensa mayoría de los ciudadanos! Para la ciudadanía de a pie, queda la esperanza de imposibles: que no se opongan a la consulta popular planeada para el año 2015. (VIII/22/2014).