Areópago

50 aniversario

El 23 de marzo de 1940, fue ordenado presbítero, en Roma, Dn. Fernando Romo Gutiérrez, quién sería el primer Obispo de Torreón. En el correr de los sucesos, para el 23 de marzo de 1965, ya Obispo de Torreón,  al cumplir 25 años de presbítero, ordenó sacerdotes a Rodolfo Reza, Leonard Paskus, José Rodríguez Tenorio y Justino Pérez. De los  cuatro, Justino Pérez dejó el ministerio hace más de 20 años y José Rodríguez Tenorio recién ha fallecido. Rodolfo Reza es actualmente párroco del Inmaculado Corazón de María, y Leonard Paskus en la Parroquia de Nuestra Señora del Refugio, en Matamoros, Coah.Tanto Rodolfo Reza como Leonard Paskus, convivieron como sacerdotes formadores en el Seminario Mayor, de lo que se llamó la Región Pastoral del Norte. Leonard Paskus se regresó a su tierra, en los Estados Unidos, por unos años y luego, otra vez se vino  a Torreón.

El P. Rodolfo Reza dio sus servicios a los seminaristas, en el Seminario Regional del Norte, por tres lustros. Luego regresó a la Diócesis para desempeñarse como Vicario en la Parroquia de Concordia. Ahí le nació la fiebre de la espiritualidad sacerdotal embarcándose en la aventura de los grupos sacerdotales llamados del Prado, acompañado por varios sacerdotes diocesanos.

En el Prado ostentó el cargo de P. Provincial, que desempeñó sin presunción.En abril de 1985, Dn. Luis Morales Reyes, al desempeñarse como Obispo Coadjutor, envía a Colombia a los presbíteros Francisco Castillo, Rodolfo Reza e Ignacio Mendoza Wong, para capacitarse en pastoral. Allá conviven con el entonces presbítero Jorge Jiménez Carbajal, quién posteriormente sería el asesor fundamental del Plan Diocesano de Pastoral, en las dos primeras etapas.La labor más significativa de Rodolfo Reza la ha desempeñado en la  conducción del Plan Diocesano de Pastoral, en las dos  primeras etapas.

Le tocó dar y consolidar el pensamiento de la teología pastoral latinoamericana, juntamente con su metodología tan certera del Ver, Pensar, Actuar. Con todas las vicisitudes pastorales, este es el pensamiento y la metodología mejor conservados en el quehacer pastoral de ésta Diócesis. Estas dos herencias ahora se manifiestan en las invitaciones que Rodolfo Reza ha girando para su 50° Aniversario sacerdotal, que contienen tres conferencias sobre el sacerdocio ministerial, que alejan el citado evento de un culto a la personalidad, y acercan a un núcleo esencial de Iglesia.