Areópago

Saber ver. Saber pensar

En una entrevista radiofónica, Dn. Miguel Patiño, Obispo de Apatzingán, recordaba que en ese pueblo se realizó el congreso que elaboró la primera Constitución de México, bajo la era de José María Morelos y Pavón. Por esta razón, decía el Obispo, en Apatzingán le tienen un recuerdo agradecido a las leyes del país. En conmemoración de tal evento, un diputado señaló ese día, que en Michoacán y en Apatzingán, se vivía en paz coincidiendo con los anhelos pacíficos de sus moradores, sin hacer mención de que aún estaba fresca la sangre de un ciudadano, que a escasos metros de donde se daba el discurso, habían dejado un cuerpo recientemente asesinado. Hacía notar el Obispo, la falta de coherencia, en estos y en otros muchos hechos, en los que se niega la realidad, con tal que coincida con la “verdad política” que se quiere trasmitir.
     En las Comunidades Eclesiales de Base(CEBs), que están en más de 30 parroquias de la diócesis de Torreón, se utiliza un método que se le conoce mediante tres verbos: ver, pensar y actuar. En algunas ocasiones se profundiza sobre la dinámica del mismo método, con un ligero giro: saber ver, saber pensar, saber actuar. Con éste método se va a la raíz de los problemas de las comunidades, conforme a los conocimientos que tienen de su experiencia los campesinos y pobladores de las periferias de Torreón. Tal método capacita para conocer la realidad, para facilitar el mejor conocimiento de los miembros de las comunidades y sus entornos, para librarse de manipulaciones a las que son muy afectos dirigentes sociales, políticos y religiosos. Se trata de un método que lleva a la toma de conciencia, y por lo tanto, a la madurez humana.
     Haciendo aplicaciones prácticas, muchos nos preguntamos, qué métodos de análisis y de conocimiento de la realidad tienen los funcionarios de federales, estatales y municipales; los diputados y senadores de todos los partidos; los funcionarios de bancos, etc.; porque aunque no sepan el método popular sencillo del ver, pensar y actuar, deberían encontrar uno acorde a la realidad, ya que lo que sabemos, dicho por algunos diputados o senadores, cuando votan en sus respectivas instancias, lo hacen conforme a intereses de partidos y de empresas. En los menos casos, ven por el interés del pueblo. Solamente en el discurso queda la fórmula que están “por los que menos tienen”, pero en la práctica son a los que ofenden, esquilman, maltratan.
     Las votaciones para hacer leyes en el Congreso de la Unión, lo que menos tiene contento es al pueblo. No hay voto de conciencia, ni voto para mejorar al pueblo, por eso abundan los grupos protestando en las calles, porque no se tiene en cuenta  la justicia social  sino a intereses extraños.