Areópago

Régimen fiscal para Asociaciones Religiosas

Dn José Guadalupe Galván G., envía este comunicado: “A todos los Sacerdotes, Religiosas, Contadores, Auxiliares Contables y cualquier persona responsable de llevar la Contabilidad y dar cumplimiento de las Obligaciones Fiscales de las Asociaciones Religiosas. Se les invita a asistir a una plática informativa sobre el Régimen Fiscal para las Asociaciones Religiosas, vigente y próximo a entrar en vigor para el ejercicio fiscal 2015. Que se llevará a cabo el día 22 de Octubre del presente año a las 11 horas, en el Auditorio del Centro Saulo (1/10/2014).En un boletín reciente del Episcopado Mexicano, del 12 de agosto del presente año, se dice: “Después de las reformas constitucionales de 1992, las agrupaciones de carácter religioso que han obtenido reconocimiento jurídico como asociaciones religiosas han estado sujetas a un régimen fiscal específico a partir de 1994, por el que están inscritas en el Régimen Federal de Contribuyentes, presentan su declaración fiscal anual e informativa y cumplen con sus obligaciones fiscales mensuales, informando también de las retenciones por concepto de salario o pagos por servicios recibidos de personas terceras independientes”.“Al igual que otras personas morales sin fines de lucro, las asociaciones religiosas están exentas del impuesto Sobre la Renta (ISR) por los ingresos propios recibidos por sus miembros y que obtengan  como consecuencia  del desarrollo del objeto señalado, así como de intereses en sus estatutos (limosnas, diezmos, donativos), siempre y cuando se apliquen a los fines señalados”.Es decir, que lo que ya venían haciendo, las asociaciones religiosas desde 1994, se va seguir haciendo, pero con algunas modificaciones de casi imposible cumplimiento para algunas asociaciones religiosas tanto por su pobreza como por su marginación. Muchas parroquias no usan computadora, por ejemplo. Aquí mismo en la ciudad, hay parroquias que no reciben mil pesos semanales, lo que dificulta el salario de titulas de la parroquia y de alguna modesta secretaria. La Hacienda de éste régimen quiere dinero, es recaudatoria y no distributiva. No tiene preocupación por el alza de salarios, por el mejoramiento de la calidad de vida. El pueblo pobre sigue  siendo empobrecido, del que viene la mayor aportación para las asociaciones religiosas.