Areópago

Reflexiones en cuaresma

El Papa Francisco ha indicado como Año de la Misericordia, al tiempo que corre del 8 de diciembre del año 2015, cuando se celebra el 50 aniversario de la conclusión del Concilio Vaticano II, al 20 de octubre del año 2016, fiesta de Cristo Rey. El Cardenal Walter Kasper, alemán, ha sido el principal asesor para el Papa, debido a que hace pocos años, este acreditado obispo, publicó un libro llamado “La Misericordia. Clave del Evangelio y de la vida cristiana”. El libro, hoy en día está publicado en varios idiomas y forma parte imprescindible para atender éste gran asunto de la misericordia.

Walter Kasper nos aclara el contexto histórico y social, a nivel de naciones y clave también en nuestro país. Desde las primeras páginas, nos dice que se trata de un tema  lamentablemente olvidado en la Iglesia Católica y quizá un poco menos en las Iglesias protestantes históricas, como los luteranos, calvinistas, anglicanos, etc.; algo parecido en la Iglesia Católica oriental. La experiencia interreligiosa del Cardenal Walter Kasper, en estas comunidades, es también notable.    

Walter Kasper nos recuerda la reciente historia de la humanidad que no ha sido tan agradable, ya que en el siglo XX se llevaron a cabo dos guerras mundiales. La primera iniciada en 1914 con un costo en vidas humanas de 20 millones de muertos; la segunda, iniciada en 1939, con un costo de 50 millones de muertos; luego siguió la llamada guerra fría que alentó guerras nacionales y guerrillas en distintos continentes. En nuestro país se dieron revoluciones apenas iniciado el siglo XX, desde antes de la caída de Porfirio Díaz, con cierta intensidad hasta 1940. Estas revueltas le costaron a México, un millón de muertos.    

Todos estos eventos sangrientos la humanidad, y México, buscaron quitarles fuerza haciendo que las leyes fueran de las que ofrecieran la solución a los graves problemas en los que se encontraba tanto la humanidad, como el país. Donde quiera se han elaborado leyes muy humanitarias, con textos lindos en contenido y técnica legislativa, pero en todas partes se asoma la corrupción que se encarga de nulificar las leyes. Las autoridades quieren atajar toda la impunidad con el endurecimiento de las penas, con las cárceles de seguridad. Tienen como resultado el endurecimiento de la conciencia social frente al delito. Mientras tanto, el Papa Francisco señala la misericordia y la ternura en el trato, como obligación y no ve salida ni en las cárceles ni en el endurecimiento de penas.